Encefalopatía y riesgo laboral
Las personas que trabajan con animales no incrementan el riesgo de sufrir encefalopatía espongiforme o enfermedad de Creutzfeld Jakob, según concluye un estudio realizado en personas fallecidas entre los años 1976 y 1996 que habían trabajado en relación con animales. Los resultados de este estudio, realizado por el Imperial College of Medicine, son publicados en la revista British Medical Journal. El número de muertes por encefalopatía espongiforme no fue superior en este grupo de personas del que cabía esperar por azar. Pese a ello, el artículo advierte que puede afirmarse que no hay relación "por ahora". La doctora Annick Alperovitch indica en la misma revista que el periodo de incubación de esta encefalopatía es aún desconocida y podría llegar a los treinta años.


























































