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Los doctores tendrán incentivos por sus resultados asistenciales

La consejería ha diseñado un sistema de incentivos para el personal sanitario que se otorgarán en función de sus resultados asistenciales. Estos incentivos aparecen recogidos dentro del proyecto de gestión clínica, un nuevo sistema de gestionar las unidades asistenciales basado en la codirección de clínicos y gestores y que ya se ha puesto en marcha en cuatro servicios de otros tantos centros hospitalarios. El departamento está a la espera de valorar cómo ha funcionado el sistema en estas unidades para trasladarlo a otros diez de centros de atención primaria. "Es justo que quien hace un mayor esfuerzo", apunta Juan Fernández de Gamarra, "se vea recompensado". El premio, según el asesor del departamento, no tiene porque ser estrictamente de carácter económico. "Ésa es una de las posibilidades, pero también se puede facilitar la asistencia a congresos, a cursos, proveer a la unidad de más medios técnicos". Hasta el año pasado ha sido imposible introducir la práctica de los incentivos porque la idea que siempre ha primado en el sector público es la de que si había algún tipo de premio se tenía que repartir entre todos. "Algo así como café para todos", apuntilla Gamarra. "Pero el departamento", agrega, "trabaja con la idea de que la única manera de estimular a la gente que hace un trabajo responsable, que se esfuerza por la calidad, por satisfacer a los usuarios y por hacer un uso lo más racional posible de los recursos, es proporcionarles una recompensa". Complicaciones ¿Cómo tiene qué ser ese premio? "Por elemental prudencia", reflexiona, "se trata de recompensas muy orientadas a mejoras del trabajo en equipo (mejores equipamientos, instalaciones, gozar de más autonomía sobre implantación de nuevas técnicas, material bibliográfico). También se contempla el incentivo individual: en función de que la unidad en la que trabaje esa personal genere unos ingresos o un ahorro en los gastos por encima de determinados niveles previamente pactados, una proporción irá a su bolsillo". Se trata de una medida complicada que, aunque ya circula por toda Europa, exige de un consenso total a la hora de ponerla en práctica. "El personal sanitario siempre ha pedido incentivos, pero nadie tiene claro como debe realizarse su distribución". Por ejemplo, en Cataluña el personal no se pone de acuerdo sobre los indicadores que deben tenerse en cuenta para repartir los incentivos. "El Gobierno está diseñando el proceso con la firme intención de que salga adelante en breve en la atención primaria", recalca Gamarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de marzo de 1999