Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ARQUEOLOGÍA RETRASO EN EL PARQUE

Las excavaciones de La Ereta de Alicante descubren una necrópolis tardorromana

La intervención arqueológica del yacimiento de La Ereta, en el monte Benacantil de Alicante, sigue suministrando hallazgos considerados por los expertos de "un inestimable interés histórico" para el conocimiento del devenir de la ciudad en el periodo comprendido entre los siglos VII y XVIII. El descubrimiento ha elevado el interés de los arqueólogos por este yacimiento. A finales del mes de julio de 1998 el conocimiento de la necrópolis se reducía a una única tumba.

Ahora se ha verificado que no se trataba de un enterramiento aislado, sino de una gran necrópolis. La ausencia de registro arqueológico hace difícil datar con exactitud los enterramientos, aunque por el tipo de rito, características de las sepulturas y posición de las inhumaciones, podría tratarse de una necrópolis de época tardorromana. Hasta el momento, las excavaciones son compatibles con la construcción del Parque de la Ereta, un proyecto de los arquitectos franceses Marc Bigarney y Frédéric Bonnet que el Ayuntamiento quiere iniciar antes de que expire la legislatura. Según el gerente del Patronato Municipal de la Vivienda de Alicante, Gaspar Mayor, en el área donde se han documentado los restos arqueológicos no se contemplan remociones de tierra. El jefe de servicio de patrimonio arqueológico de la Consejería de Cultura, Francesc Llop i Bayo, ha informado a favor de las propuestas de intervención que contemplan la restauración e integración de los restos exhumados en La Ereta. Estas propuestas consisten en el cubrimiento de las estructuras pertenecientes a la batería defensiva y edificio del siglo XVI hallados recientemente en las excavaciones. Asimismo se ha proyectado la consolidación de los tramos de muralla recayentes a la vertiente del barrio de Santa Cruz, y la rehabilitación de un almacén de pólvora del siglo XVIII, que podría destinarse, según la propuesta de la arqueóloga Marga Borrego, a sala de exposiciones. Por la zona del monte Benacantil conocida como La Ereta discurría en la época islámica uno de los brazos de la muralla que circundaba la medina Laqant, y enlazaba con el sistema defensivo que descendía desde la alcazaba, situada en la cima del monte. Según el informe arqueológico de Marga Borrego, dicho brazo partía de la Porta Ferrisa -acceso principal de la medina Laqant localizado en la confluencia de las calles Mayor, Villavieja y Maldonado, algunos de cuyos vestigios han sido recuperados recientemente en el solar número 42 de la calle Mayor-, ascendía por la ladera del monte, atravesaba la zona de La Ereta para, finalmente, enlazar con la Torre del Mig Almut. En la actualidad, todavía se mantienen visibles algunos restos de este sistema defensivo en la vertiente de La Ereta recayente al barrio de Santa Cruz. Según se desprende de la cartografía del siglo XVII, en La Ereta se levantaba, junto a la muralla, un edificio de planta rectangular formado, posiblemente, por un patio y dos salas adosadas. Este edificio, según el arquitecto Marius Bevià, podría ser "un alcázar administrativo del poder político militar". Hoy se conservan en este emplazamiento las ruinas de un almacén de la pólvora del siglo XVIII que, en opinión de Bevià "se trata de un edificio preexistente reutilizado, transformado e incluso reedificado con los materiales antiguos", probablemente procedentes de la obra del alcázar islámico. La arqueóloga pone de manifiesto en su informe que el reducido número de operarios y la gran extensión y profundidad del yacimiento ha originado que los trabajos "se hayan visto ralentizados". La construcción del Parque de la Ereta es una prioridad para el gobierno local, del PP. Unos mil millones de pesetas se destinarán a financiar las obras de este espacio público, incluido en el plan de Rehabilitación y Arquitectura del Centro Histórico de Alicante (Racha). No obstante, los escasos recursos que la Administración local destina a la excavaciones está demorando la conclusión de las exhumaciones, y, por tanto, el inicio de las obras del parque.

Benacantil con franja verde

Integrar la ladera suroeste del monte Benacantil en el entramado urbano es el objetivo que se marca el proyecto del Parque de la Ereta, una zona verde que enlazaría la parte más antigua de la ciudad con el barrio de San Antón. Aunque ni el clima, ni la naturaleza del suelo ni la topografía lo permiten, la propuesta de los arquitectos franceses Marc Bigarney y Frédéric Bonnet plantea escoger "rigurosamente" las especies vegetales para que esa parte de la colina pueda algún día constituir una franja verde visible desde diversos puntos de Alicante, desde la que a su vez se podría disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. El proyecto, que arrancará antes de las elecciones de junio, con seis meses de retraso sobre el calendario prometido, plantea una actuación por fases, que arrancarían con una preparación minuciosa del terreno, con rehabilitación de muros para atajar la erosión y prevenir desprendimientos del terreno como paso previo a lo que se plantea como una "reconquista" del monte, que afectará directamente a siete hectáreas y en la que se invertirán no menos de 1.500 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de febrero de 1999

Más información