Andreu Manresa publica sus crónicas sobre las Baleares de Cañellas

El periodista Andreu Manresa (Felanitx, 1955) reúne en su libro Baleares, S.A. (Res Pública Ediciones) sus noticias, crónicas y reportajes sobre los últimos nueve años de las islas Baleares. "Un libro con el que se puede entender la evolución de la compleja realidad balear", explica el autor en la introducción de una compilación cuyo epicentro es Gabriel Cañellas, el presidente autonómico que permaneció en el poder desde el año 1989 hasta 1995, cuando se vio obligado a dimitir por el caso Sóller.El libro, presentado ayer en Madrid por Manresa -corresponsal de EL PAÍS en Baleares desde 1990-, la periodista Concha García Campoy -que definió al autor como un periodista "muy poco vanidoso"- y por el director adjunto de EL PAÍS en Barcelona, Lluís Bassets, muestra, según declaró el autor, un trabajo en el que pone modestia y "el temor a equivocarse". Cañellas, los alemanes que viven en Mallorca, el ministro Abel Matutes o el actor Michael Douglas, que posee también una casa en la isla, aparecen en este libro que repasa los lugares y las personas que han significado algo en esta comunidad autónoma.

Baleares, S.A. fue presentado ayer en Madrid junto al libro Felanitxe Ràlia. Papeles de Felanitx (Res Pública Ediciones), un texto en el que se reúnen los colores y figuras de un pequeño territorio mallorquín que Manresa ha convertido en su particular universo, Felanitx. "Allí están los amigos desaparecidos, la memoria de los maestros, los poetas, los pintores", señaló Bassets. "Mientras Baleares, S.A. es un pedazo pequeño de EL PAÍS, Felanitxe Ràlia es un pedazo de mí mismo", explicó el autor.

Lluís Bassets añadió sobre las obras de Andreu Manresa: "Los dos libros son la cara y la cruz de un mismo autor, su territorio vital y su territorio profesional". Un periodista y escritor que, según explicó Bassets, tiene en su poder una lengua "extraordinaria". "El mejor catalán que se habla y que se escribe hoy es el mallorquín, que es una lengua que está muy próxima a la vida y muy poco al academicismo", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de enero de 1999.