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Zaragoza enseña la obra más oculta de Vázquez Díaz

La sala de exposiciones de Ibercaja en Zaragoza expone hasta el próximo 27 de marzo una cincuentena de obras del pintor Daniel Vázquez Díaz (Nerva, Huelva, 1882-1969). La muestra supone un doble recorrido por lo oculto y lo privado: enseña a un artista muy intimista, y la mayoría de las obras expuestas pertenecen a colecciones particulares.En palabras de su comisario, Javier Tusell, se trata de ver al "Vázquez Díaz más recóndito, el de las colecciones privadas, el que conecta con el paisajismo y la modernidad... Hay colores matizados y fulgurantes, malvas, verdes, amarillos, grises, platas que forman parte de la voluntad cromática de los pintores actuales".

La muestra incluye obras sobre todo de pequeño formato, pero también otras de mayor factura, como Fábrica dormida o Niños en el bosque. En la exposición -que se abre con un autorretrato emblemático, el del pintor en 1906, cuando llega a París- se puede admirar el cuadro Eva en el bois de Boulogne, de 1909, que ilustra la portada del catálogo y el cartel de la exposición.

Se ha huido premeditadamente de la faceta de retratista del autor, un aspecto en que fue maestro. Para Tusell, la exposición es un intento de recoger el instante pintado: "El autor de una galería de retratos de intelectuales y políticos queda a un lado, porque él mismo dijo: un retrato es una meditación, un paisaje es un instante. Esto son instantes".

María José Salazar, la otra comisaria, asegura que el pintor "supo conocer en París el alcance de los grandes maestros como Picasso o Gris", y que eso se percibe en esta muestra. Salazar cree que la vanguardia española es deudora absoluta de la mirada de Vázquez Díaz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de enero de 1999