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Un estudio augura que la mitad de los estadounidenses blancos de 40 años tendrá enfermedades coronarias

El 48,6% de los hombres y el 31,7% de las mujeres estadounidenses blancos de 40 años padecerán una enfermedad coronaria a lo largo de su vida, según los resultados de un estudio publicado en el último número de The Lancet. Éste es el primer estudio epidemiológico sobre el riesgo que tiene una determinada población de padecer este tipo de enfermedades. Se ha realizado con datos que empezaron a recopilarse hace cinco décadas. "Las estimaciones de riesgo anteriores estaban limitadas por una toma de datos durante periodos de tiempo demasiado breves o por falta de seguimiento", afirman los autores, del Instituto Nacional del Corazón, Sangre y Pulmones en Massachusetts (EEUU).

Los actuales resultados se basan en datos sobre 7.733 personas de diferentes edades, todos ellos participantes voluntarios en un estudio epidemiólogico iniciado entre la población de una pequeña localidad de Massachusetts, Framingham, en 1948. Gracias a este estudio, llamado Framingham Heart, se dispone de "una base de datos única para hacer análisis de prospectiva", se explica en un comentario de la revista.

Todos los voluntarios, y en algunos casos sus hijos, fueron sometidos a revisiones periódicos, y, de hecho, la toma de datos continúa. En los resultados se refleja que, a medida que pasan los años sin haber padecido enfermedades coronarias, el riesgo decrece, pero, aún así, sigue siendo alto: uno de cada tres hombres mayores de 70 años, y una de cada cuatro mujeres, las sufrirán. En todas las edades los hombres presentan un riesgo mayor.

Los autores también han comparado las estimaciones de riesgo con otras ya disponibles para otras enfermedades. Según Daniel Levy, coordinador del trabajo, "el hecho de que una mujer de 50 años tenga tres veces más riesgo de padecer una enfermedad coronaria que de desarrollar un cáncer de mama tiene importantes implicaciones para la salud pública".

En su opinión, los resultados del estudio "pueden contribuir a impulsar los esfuerzos encaminados a concienciar a la población de la importancia del control y el tratamiento de los factores de riesgo", aunque en esta ocasión no se cruzaron los datos de morbilidad con los de dieta o hipertensión de los voluntarios.

Sin embargo, los propios autores del trabajo reconocen varias limitaciones en su trabajo. Una de ellas, que hace que los resultados no sean fácilmente extrapolables a otros grupos de población, es que los datos han sido recopilados de una población blanca residente en un mismo lugar. Hay acuerdo entre los especialistas, no obstante, en que, si bien la mortalidad por coronarias ha bajado mucho en las últimas tres décadas, es aún la principal causa de muerte entre los adultos en todo el mundo. Las previsiones indican que lo seguirá siendo en el mundo occidental hasta bien entrado el próximo siglo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1999