40 AÑOS DE CASTRISMO

Cuba conmemora cuatro décadas de comunismo con sentimientos encontrados

De un lado a otro de la isla, el tradicional grito de "socialismo o muerte" resonó ayer en Cuba mientras el país celebraba el cuadragésimo aniversario de la llegada al poder de Fidel Castro y el inicio de la revolución. La mayoría de los cubanos, comunistas o no, aseguraba ayer que compartía el orgullo por la gesta de Castro en 1959 y su resistencia durante estas cuatro décadas frente a EEUU, pero el ciudadano de a pie se quejaba de sus dificultades económicas diarias y criticaba la falta de libertad que se respira en la isla.

Más información
La Revolución después de la Revolución

A la espera del discurso que Castro tenía previsto pronunciar anoche en Santiago, la cuna de la revolución, la televisión estatal dio la bienvenida al año nuevo con música patriótica, imágenes en blanco y negro de la guerrilla del hoy presidente cubano y un mensaje especial a los ciudadanos. "Más de tres siglos y medio de colonialismo y casi 60 años de odiosa dominación neoliberal yanqui comenzaron a ser aniquilados aquel primero de enero, y Cuba se convirtió desde entonces y para siempre en un territorio libre", rezaba el mensaje.

El momento cumbre de ayer iba a tener lugar en la plaza central de Santiago, donde hace cuatro décadas, un Castro de 32 años anunció exultante el triunfo de la revolución sobre el gobierno de Fulgencio Batista.

A pesar de que Castro ha mantenido un perfil bajo en las últimas semanas, los principales dirigentes comunistas de la isla han aprovechado la ocasión para exaltar a los héroes revolucionarios y pedir a los ciudadanos que fortalezcan su fe en el socialismo.

Una propuesta nada fácil. La mayoría de cubanos de a pie entrevistados ayer criticaron con amargura sus dificultades económicas diarias, la falta de libertad, tanto para desarrollar actividades empresariales privadas como de oposición política, y la larga permanencia de Castro en el poder.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

A pesar de todo ello, sin embargo, la mayoría mostraba también su orgullo y su sentido de identidad nacional por el éxito de Castro al derrocar a Batista , su resistencia frente a todas las presiones de Washington, incluyendo 37 años de embargo, y los logros en educación y sanidad de los Gobiernos comunistas. En Santiago, el ambiente era ayer especial entre aquellos que recordaban el histórico momento cuarenta años antes. "Fue maravilloso", declaró Eladio Cabrera, de 78 años, con los ojos brillantes y la voz quebrada por la emoción. "La población se unió a ellos

[los revolucionarios] gritando "viva Fidel, viva la revolución". Fue tremendo. Nadie se quedó atrás. Mujeres, niños, todo el mundo salió a la calle".

"¿Cómo podría no recordarlo?", se preguntaba Evangelio Robaina, que entró en Santiago hace cuarenta años como teniente de las fuerzas revolucionarias. "Fue una experiencia hermosa".

La mayoría de veteranos entrevistados ayer en Santiago coincidieron en señalar que el triunfo de la revolución de hace cuatro décadas constituyó el momento más importante de sus vidas y alabaron la labor de los comunistas en el Gobierno de Cuba.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS