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El poeta Rafael Alberti desea en su 96º cumpleaños cinco minutos más de vida

200 personas leyeron durante cinco horas en El Puerto de Santa María textos del autor

El mejor regalo que puede recibir un poeta es que se lean sus poemas. Y esto es lo que sucedió ayer en El Puerto de Santa María. No se pudo escuchar la hermosa voz de Rafael Alberti, pero sí la de 200 ciudadanos que durante cinco horas leyeron fragmentos de su obra para celebrar su 96º cumpleaños. En la fundación que lleva su nombre se recitaron versos de Marinero en tierra, Aire que me lleva el aire o fragmentos de sus memorias, La arboleda perdida, o de su pieza de teatro El adefesio. El poeta pasó el día en la intimidad, en su casa Ora marítima.

Desde el martes, e incluso desde días antes, Ora marítima vivió un auténtico asalto de periodistas, cámaras y admiradores. La familia defendió el fuerte. "Estamos muy contentos, pero la mejor manera de guardar vivo a Rafael es preservarlo", dijo su mujer, María Asunción Mateo. Mateo se mostró cansada de que se le exija al poeta que esté en plena forma, que no se reconozca su vejez. "Está muy lúcido, pero tiene 96 años y desde que sufrió la insuficiencia respiratoria tiene problemas. Rafael necesita ya muy pocas cosas: cinco minutos de vida y sentirse muy querido".El Ayuntamiento de El Puerto acordó la suspensión de la tradicional cena de gala en la que participaban representantes de la cultura y la política andaluza, informa Francisco José Román. En lugar de esta cena se optó por la celebración de un maratón de lectura de la obra de Alberti, que congregó a más de 200 participantes.

Desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde, distintas personalidades, y sobre todo niños y jóvenes de El Puerto, pusieron voz a una significativa muestra de la obra albertiniana. En el acto fueron recitados fragmentos de Marinero en tierra, La arboleda perdida, El adefesio y A la pintura. Uno de los más destacados aplausos del maratón estuvo dedicado al fragmento leído de una obra inédita del autor portuense, aparecida el pasado verano, y que ahora, coincidiendo con los actos del cumpleaños, ha sido presentada oficialmente. Se trata de El colorín colorado, una obra breve para teatro escrita por Alberti en el año 1926 y que ahora ha sido publicada.

El concejal de Cultura de El Puerto, Juan Gómez, explicó que la invitación expresa a que los niños y niñas de El Puerto y los jóvenes de los institutos cercanos leyesen la obra pretendía ser "un reconocimiento al espíritu de admiración a la juventud que siempre ha profesado el poeta".

Los actos programados para celebrar el cumpleaños acabaron por la noche con la entrega del premio de poesía Rafael Alberti al ganador de esta decimocuarta edición, Juan Manuel González, por su obra Luces inciertas.

Telegramas y regalos

En Ora marítima se acumularon centenares de telegramas (Paco Rabal y Vittorio Gassman, entre otros) y numerosos regalos: Carmen Balcells le envió una caja de dulces con la firma de todos quienes trabajan en la agencia literaria que representa al poeta; Miguel Delibes le hizo llegar un ejemplar de su última novela, El hereje, firmada; el presidente de la Diputación de Cádiz, Rafael Román, una manta de Grazalema; el alcalde de El Puerto de Santa María, Hernán Díaz Cortés, la figura de un marinero de porcelana con una placa en la que se reproduce un poema de Ora marítima; discos de música clásica, una corbata escocesa, vinos de la tierra... Uno de los regalos que más le gustó fueron una alas de ángel que le llevó Marta, la hija de María Asunción, la niña de sus ojos, con la única persona prácticamente con la que Alberti se pone al teléfono. Las alas es uno de los temas recurrentes entre ambos. "Y es que Rafael está hecho un dulce. Va hacia el ángel, como diría Umbral", afirmó María Asunción.Tras el recital hubo celebración privada, y los aires de fiesta llegaron también hasta Alberti. Se reunieron para almorzar con él sus amigos los poetas Marcos Ana, Elio Fiore, Marta (el hijo de María Asunción, David, no pudo asistir porque estaba preparando un examen de arquitectura) y poca gente más. No faltó una enorme tarta de trufa, adornada con motivos marineros. María Asunción le regaló un barco de cera con una vela en el centro.

Alberti nació el 16 de diciembre de 1902. A lo largo de sus 96 años ha vivido guerras, exilios (casi 40 años pasó alejado de España), miedos, ilusiones y esperanzas y ahora se enfrenta con serenidad en el lugar que le vio nacer al ocaso de su vida. En 1993 renovó el carnet del Partido Comunista y, como dice su mujer, sigue siendo comunista de corazón, aunque ya no quiere enterarse de lo que pasa en el mundo. Ayer pasó el día bastante tranquilo, aunque hubo mucha más agitación que en los días normales. Por la noche seguían llegando ramos de flores y telegramas de felicitación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de diciembre de 1998