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Chico Buarque canta a las "ciudades invisibles" en su nuevo disco

El compositor y cantante brasileño publica también una novela

Juan Arias

Chico Buarque, uno de los compositores brasileños más amados por los suyos y conocido en todo el mundo, acaba de lanzar su nuevo disco, titulado Las ciudades. A sus 54 años, Buarque alterna su pasión por las canciones, de las que es autor, compositor y cantante, con la literatura, un género nuevo para él. Ha presentado también en estos días su novela Benjamín. Literatura y música de un gran creador contemporáneo.

Su nuevo disco, Las ciudades, no canta a ciudades conocidas, sino más bien a las "ciudades soñadas", ya que, según el compositor, él ama, como Italo Calvino, las ciudades invisibles, las nunca visitadas, las de nuestros sueños. Dice que las ciudades son maravillosas cuando viven sólo en tus sueños, antes de visitarlas realmente.El disco, que fue presentado esta semana en Río de Janeiro, en un día de frío y niebla -algo insólito en esta ciudad en noviembre, donde ya empieza el verano-, tiene, curiosamente, un tono de triste melancolía, cosa que niega el compositor, aunque afirma que es verdad que del disco quitó a última hora una canción que se llamaba Ensolarada (Soleada), porque no rimaba con el clima de las otras canciones, impregnadas de una cierta saudade, que él llama más bien serenidad.

Cree Buarque que éste es su mejor disco y que su nueva experiencia como escritor de novelas le ha obligado a aquilatar más en las palabras y en la música. "Cuando empecé mi carrera, a los 20 años", afirma, "escribía las letras de mis canciones en servilletas de papel. Era pura intuición, pero ahora es todo más elaborado. A veces tardo mucho tiempo en encontrar la palabra y el acorde justos".

Para todos los demócratas de este país, Buarque, además de un ídolo de la canción, sigue siendo aquel joven valiente que en los años duros de la dictadura componía bajo seudónimo letras subversivas, muchas veces censuradas por el poder. El compositor recuerda hoy que aquéllos fueron tiempos duros, en los que hasta la creatividad se le congelaba porque estaba muy metido en sí mismo. Hoy, dice, en democracia, es más fácil ser tú mismo y crear en total libertad. Buarque continúa su empeño político a favor de los desheredados y acaba de participar en un trabajo con el fotógrafo Sebastião Salgado y el nuevo Nobel de Literatura, José Saramago.

Su novela se titula Benjamín. Buarque no está seguro de que su nueva dimensión literaria le facilite el componer música. Le ocurre algo curioso: cuando se propone escribir y componer un nuevo disco es como si tuviese que empezar todo de nuevo, como si fuese la primera vez. Y al mismo tiempo dice: "Me siento como nuevo yo mismo".

Al compositor, que nació en Río de Janeiro y vivió en São Paulo, se lo disputan cariocas y paulistas. Él dice que es brasileño sin más, aunque reconoce que hoy no podría vivir en otra ciudad que en esta de Río de Janeiro, aunque afirma que el Río de su infancia, "cuando subía a los morros para contemplar el paisaje donde se filmó Orfeu, no era el Río hostil de hoy". Quizá por eso, su nuevo disco, Las ciudades, esté teñido de la nostalgia de un cierto pasado en que la ciudad era más armónica y amiga, cosa que él cree que ya no se volverá a repetir en el futuro.

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