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LA PAZ EN ORIENTE PRÓXIMO

Arafat defiende el compromiso y califica a Netanyahu de "socio en el proceso de paz"

El 'rais' palestino subraya ante los Quince que el acuerdo no culmina la negociación

El rais palestino, Yasir Arafat, vendió ayer el mediocre acuerdo para Oriente Próximo como una victoria política. Reconoció que le dejaba medio insatisfecho, pero que lo avaló "porque estamos preocupados sobre todo por la paz", y calificó a Benjamin Netanyahu como su "socio en el proceso de paz".Tras la firma, regresó de Washington para encontrarse con los quince jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea, reunidos en cumbre informal en la localidad austriaca de Pörschach.

ENVIADOS ESPECIALES

Durante la citada reunión, Arafat recordó a los mandatarios europeos que el acuerdo "desbloquea, pero no culmina la negociación"; aseguró que no renuncia a la capitalidad de Jerusalén y anunció para "muy pronto" la creación de un Estado independiente. Su primer gesto fue la propia visita al Consejo Europeo para agradecer "calurosamente" el apoyo de Europa, que financia más del 60% de la supervivencia palestina -300.000 millones de pesetas en los últimos cinco años-, y colocarse también bajo su paraguas: "La posición de la Unión Europea resulta clave, porque es una potencia muy importante susceptible de proteger la paz".

También les subrayó que el punto clave de la negociación encauzada por el presidente norteamericano, Bill Clinton, fue el conjunto de garantías de seguridad, tanto para israelíes como para palestinos.

Su segundo gesto, más decisivo, fue considerar a Netanyahu su "socio" en el proceso de paz, algo aún inconcluso. "Espero que pondremos música a los diferentes puntos" aún irresueltos, especificó, evocando el carácter limitado de lo conseguido esta vez.

La declaración de reconocimiento al primer ministro israelí -acompañada de varios cantos a la amistad entre ambos pueblos- no era mera retórica. Arafat anunció que le invitará a la reunión del Consejo Nacional Palestino (la instancia suprema de la OLP), en la que se reafirmará la eliminación del objetivo de destrucción del Estado de Israel de la Carta palestina. A ese encuentro fue ya invitado el propio Clinton, según éste anunció anteayer.

El pacto "es un hecho muy importante", al que la Autoridad Palestina ha contribuido "pese a los desacuerdos" (inicialmente se mostró radicalmente en contra del proyecto norteamericano), "sobre todo porque estamos preocupados en apoyar la paz", afirmó en conferencia de prensa. Y remedando al general De Gaulle tras la crisis de Argelia, calificó lo pactado como "la paz de los valientes", que "nos permitirá volver a convivir" sin violencias. La parte palestina sabrá rendir honores al acuerdo, aseguró. "No permitiremos que nadie la ponga en peligro", se comprometió, refiriéndose, sin concretarlo, a su propio pueblo.

Pero el rais no se olvidó de sus objetivos políticos de alcance. A los líderes europeos les recordó que no renuncia a que Jerusalén se convierta en la capital oficial del pueblo palestino. A la opinión envió el mensaje de que su gran tarea sigue siendo la creación de un Estado palestino independiente.

"Llegará muy pronto", sentenció, sobre la base del acuerdo de Oslo. Este preveía que, al cabo de cinco años, los palestinos podrían proclamarlo. El plazo acaba el 4 de mayo del año próximo, fecha que Arafat se regocijó en recordar.

Otro asunto pendiente es el frente libanés, sobre el que dijo que el acuerdo debe tener inmediatas consecuencias, pero no mencionó el trágala de que prosiguen los asentamientos israelíes en el Jerusalén oriental y en otras zonas adscritas a su autoridad.

La reiteración del agradecimiento de la ayuda europea por parte de Arafat se debe a que de ella depende no sólo la supervivencia de su pueblo, sino también la de su Administración. Como era previsible, Yasir Arafat planteó nuevas urgencias, a las que la presidencia de turno de la UE respondió con el anuncio de que convocará una nueva Conferencia de Donantes, a celebrar en noviembre o diciembre próximos. Pero esta vez los europeos parece que estarán menos solos a la hora de rascarse los bolsillos. A este respecto, Arafat anunció que Clinton le ha prometido la inminente tramitación por el Congreso de una propuesta de ayuda financiera. El líder palestino voló más tarde a El Cairo donde se entrevistará con el presidente egipcio, Hosni Mubarak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de octubre de 1998