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BARCELONA

Toreros estrellados

Los toros de Montalvo hicieron concebir alguna ilusión cuando se arrancaron de lejos y cumplieron en el tercio de varas. Fue un espejismo, porque luego, sin fuerza, se pararon, se rajaron, probaron y puntearon los engaños, a la defensiva. Total: de nuevo, toreros estrellados.El primero, que empujó en varas, fue a peor, tornándose incierto y parándose. A Muñoz le molestó bastante el aire y pareció algo desconcertado en búsqueda de terrenos propicios, a pesar de lo cual extrajo algún muletazo suelto de muy bella factura. El cuarto, rajado, manso y con muy poco gas, tuvo delante a un Muñoz muy sólido, que se inventó una faena, en la que hubo muletazos lentísimos y de mucha teoría.

Montalvo / Muñoz, Litri, Abellán

Toros de Montalvo, sin trapío y mansos, aunque cumplieron en varas. Emilio Muñoz: silencio y ovación. Litri: silencio en los dos. Miguel Abellán, nuevo en esta plaza: silencio y aplausos. Plaza Monumental, 9 de agosto. Más de media entrada.

Lo de Litri en Barcelona ya pasa de castaño a oscuro. Bien es verdad que tuvo ante sí un lote pésimo, pero tres tardes en una temporada sin haber conseguido dar una sola vuelta al ruedo es algo cercano al abuso. En su primero, en donde Miguel Abellán hizo un gran quite por chicuelinas y Juan Montiel brilló en banderillas, dejó el toro a su aire, sin someterlo en un principio. El quinto no tenía un pase.

Miguel Abellán fue otro torero estrellado y no pudo confirmar todo lo bueno que de él se ha dicho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de agosto de 1998