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Los familiares de los jóvenes asesinados en 1987 piden que se procese a Pinochet

La reacción de apoyo es casi unánime. Frente al silencio de Augusto Pinochet, jefe del Ejército en aquellas fechas, los partidos políticos (incluidos los de la derecha) y el Gobierno apoyan la decisión del juez Hugo Dolmetsch de procesar a cinco oficiales del Ejército y carabineros, ex agentes de la Central Nacional de Informaciones ( CNI, policía política de la dictadura), por su participación en el asesinato, en 1987, de siete miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).

El abogado que representa a las familias de los jóvenes, Nelson Caucoto, exige el procesamiento, además, de los autores intelectuales de la Operación Albania (una referencia a Pinochet), pues la misión fue perfectamente planificada. En ella se eliminó a 12 miembros de una célula del FPMR -aunque el juez sólo actúa sobre siete casos en que fueron ejecutados en sus casas-. La CNI presentó los hechos como un enfrentamiento.

El líder del Partido Socialista, Camilo Escalona, también apunta alto. Si Pinochet dice no haber dado órdenes para matar a nadie, y él era el jefe del Estado y del Ejército, ¿quién lo hizo?

Bajo protección policial y en un coche blindado para prevenir un atentado, el magistrado prosiguió ayer con las diligencias. Dos de los cinco procesados permanecen prófugos y están siendo buscados por la policía, mientras los tres detenidos están en dos cuarteles de Santiago.

Una unidad especial de la policía, la misma que actuó en el caso del asesinato del ex ministro Orlando Letelier, cometido por la DINA (antecesora de la CNI), encabeza la investigación. El ministro del Interior, Carlos Figueroa, aseguró que "la justicia tarda pero llega". Y consideró "muy tranquilizador para el país" que se haya logrado esclarecer parte de la verdad".

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