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El nuevo telescopio europeo abre los ojos

Culmina con éxito la 'primera luz' de la instalación del Observatorio Europeo Austral

, El nuevo telescopio gigante VLT, del Observatorio Europeo Austral (ESO), funciona. Ayer culminó con éxito la primera luz, la operación de poner en funcionamiento el instrumento con observación directa de algún objeto en el cielo para comprobar que todo funciona. Para hoy, tras la confirmación oficial, está previsto hacer públicas las primeras imágenes tomadas con este gran observatorio de nueva generación instalado en Cerro Paranal (Chile). El VLT será capaz de ver más allá del horizonte observacional actual en el espacio y en el tiempo y abrirá nuevas fronteras en muchos problemas cosmológicos y astrofísicos fundamentales, explican sus diseñadores.

El estreno de un nuevo telescopio, y más aún si es un instrumento de vanguardia, es una excelente noticia para todos los astrónomos del mundo. Pero los que estarán hoy frotándose las manos con especial regocijo serán los astrónomos dedicados a cosmología, a investigar el universo profundo. Cuando el VLT esté terminado y funcionen los cuatro telescopios idénticos al que ahora se inaugura (con espejo principal cada uno de 8,2 metros de diámetro) captará más luz que cualquier otro telescopio óptico existente, por lo que será capaz de ver cuerpos de luminosidad más débil y más lejanos.

Como siempre en ciencia, nadie sabe lo que hay más allá de una frontera y resulta imposible predecir los descubrimientos que aguardan a un nuevo instrumento diseñado para sondear lo desconocido. A grandes rasgos, los científicos han definido el potencial del VLT. Quieren medir los parámetros fundamentales del universo, como su velocidad de expansión a partir de la gran explosión inicial o Big Bang; quieren averiguar si el cosmos seguirá expandiéndose eternamente o si empezará un día a contraerse. La observación detallada del universo lejano dará pistas acerca de cuándo se formaron las primeras estrellas y galaxias y qué mecanismo disparó la creación de los primeros cuerpos emisores de luz.

Mapas del cosmos profundo

Las galaxias no están distribuidas uniformemente en el espacio sino agrupadas en intrincadas estructuras a gran escala, formando filamentos y paredes con colosales vacíos. ¿Cuándo se formaron estas estructuras, cómo evolucionan en el tiempo? El VLT permitirá hacer mapas del cosmos a diferentes distancias (que corresponden a diferentes edades del universo en expansión) y responder a muchas de estas preguntas, explicó Simon White recientemente en la sede del ESO, en Alemania.Los cosmólogos miden la distancia de las galaxias con un parámetro llamado corrimiento al rojo (Z), que indica cuánto se ha desplazado la luz que emite un cuerpo celeste hacia longitudes de onda más grandes (hacia el rojo en el espectro electromagnético) debido a que ese cuerpo se está alejando por la expansión del universo y la onda de luz se estira.

Alvio Renzini, director científico del VLT, resume la capacidad potencial de estos telescopios: hasta ahora sólo han sido detectados dos objetos a Z superior a 5 (aproximadamente una distancia de 13.000 millones de años luz) y algunos centenares de galaxias de Z en torno a Z igual a 3 ó 4. Si las estadísticas son correctas, dice Renzini, el VLT estudiará unas 10.000 galaxias de Z igual o superior a 3 y un millar de Z superior a 5, por lo tanto, se conocerá una población suficiente de galaxias para explorar en detalle ese territorio lejano. «Se llegará hasta Z igual a 10, una frontera ahora desconocida», dice. De la región que está más allá tendrá que encargarse el próximo telescopio espacial.

Por supuesto, también el universo cercano, las estrellas de nuestra galaxia, los mecanismos de formación estelar y la búsqueda de sistemas planetarios en astros vecinos, las explosiones de supernova y demás ocuparán gran parte del tiempo del VLT.

La instrumentación de este nuevo complejo astronómico será apabullante: once cámaras y espectrógrafos fijos -tres en cada uno de los cuatro grandes telescopios- más un foco reservado para los detectores visitantes.

El infrarrojo se ha convertido en un elemento clave, no sólo para la astronomía de los cuerpos menos calientes y del medio interestelar polvoriento que resulta opaco para otras longitudes de onda, sino también para la cosmología, sencillamente por la física del universo en expansión, porque la luz que una galaxia alejándose emite en el rango visible o en el ultravioleta, por ejemplo, puede llegar a la Tierra convertida en infrarrojo.

Por ello, los nuevos telescopios ópticos hacen hincapié también en cámaras que captan la parte de esta luz infrarroja que atraviesa la atmósfera terrestre. El VLT llevará varios detectores avanzados de esta longitud de onda.

Interferometría

Pero la gran baza del nuevo observatorio europeo es su funcionamiento en modo interferométrico, cuando se ajusten los telescopios con tal exactitud que, a efectos de resolución, será como disponer de un único telescopio de diámetro igual a la máxima distancia entre los cuatro. En esta dirección van varios instrumentos de nueva generación, incluidos los dos Keck estadounidenses que ya funcionan en Hawai. La diferencia, resalta el ESO, estriba que en el VLT ha sido diseñado desde el principio para funcionar en modo interferométrico mientras que los Keck tendrán que hacer complicadas modificaciones para intentarlo.Para esto falta un poco todavía. El segundo telescopio del VLT, que ha costado en total unos 100.000 millones de pesetas, se abrirá a principios de 1999; el tercero, a finales de ese año; y el cuarto, a mediados del 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998