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Una científica española consigue regenerar médula espinal en ratas

La técnica regeneradora desarrollada por Almudena Ramón-Cueto, investigadora del Centro de Biología Molecular (CBM) de Madrid en colaboración con científicos de la Universidad de Miami, puede ser un primer paso en un camino que se anuncia largo para la solución de las paraplejias causadas por un trauma en la médula espinal. Mediante su aplicación, se ha conseguido inducir un notable crecimiento de terminaciones nerviosas en la columna vertebral seccionada de ratas, según se afirma en las conclusiones de su trabajo, publicado hoy en The Journal of Neuroscience.La regeneración anunciada es el desenlace exitoso de un trasplante de células extraídas de otras ratas. La clave de la estrategia empleada radica en la especial naturaleza del material trasplantado: células del tejido envolvente del bulbo olfativo de las ratas. Almudena Ramón-Cueto, que lleva nueve años estudiando las propiedades de dichas células, constató que ésta «es la única zona del sistema nervioso central donde tiene lugar una regeneración nerviosa espontánea».

El estudio de esta facultad le sugirió a la científica la conveniencia de utilizar las células como un factor de crecimiento nervioso en las médulas espinales lesionadas. «Han demostrado ser capaces de migrar a través de la cicatriz, uniendo ambos lados de la médula cortada», precisa Ramón-Cueto. En total, las nuevas terminaciones han crecido hasta 2,5 centímetros, una longitud considerable tratándose de ratas. Actualmente, los roedores trasplantados se hallan convalecientes bajo observación. En los próximos meses, Ramón-Cueto y sus asociados estudiarán los efectos de la regeneración, es decir, evaluarán en qué medida el experimento devuelve a las ratas la facultad de andar.

El primer paso -inducir el crecimiento nervioso- ha sido un éxito; el siguiente paso se cumplirá si los nervios que han crecido consiguen conectarse; y el último - y decisivo- tendrá lugar cuando las nuevas conexiones repercutan en la recuperación de las funciones motoras de las ratas operadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1998