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BOGOTÁ

Bravura, la del público

La mansedumbre de los toros y un cartel poco atractivo parecieron tocarle a la afición la femoral del bolsillo y vino la protesta. La bravura estuvo en los tendidos.

De pie, con sus billetes en la mano y en algunos intervalos de espaldas al ruedo, unos 12.000 espectadores gritaban "pagamos y exigimos". Tenían razón. Los toros de Vistahermosa no solamente fueron mansos, sino complicados, con esa complicación del toro de Santa Coloma que termina por gobernar la faena. Eso le sucedió al colombiano Vargas y eso le pasó algunas veces a Caballero.

Con esa corrida de caras altas, de toros que pelean bien en varas, pero luego se rajan, se paran, dan tarascadas y se distraen, solamente puede haber una respuesta: la protesta permanente y el cachondeo pidiendo indulto para cada toro que saltaba a la arena. Y un rayo de luz en dos magníficos tercios de banderillas, ejecutados por Manuel Rodríguez, Sebastián Vargas y el subalterno Monaguillo de Colombia. Nada más.

Vistahermosa / Rodríguez, Caballero, Vargas

Toros de Vistahermosa, bien presentados, mansos. Miguel Rodríguez: saludos en los dos. Manuel Caballero. saludos y silencio. Sebastián Vargas: saludos; aviso y silencio.Plaza de Santamaría, 22 de febrero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 1998