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SALUD PÚBLICA: PREVENCIÓN

Las españolas son más longevas que los hombres, pero tienen peor calidad de vida

En las últimas décadas España se ha convertido en uno de los países más longevos del mundo. El incremento de personas mayores de 65 años es progresivo y este fenómeno se acusa mucho más en la población femenina. Las estimaciones más actuales sugieren que para el año 2025 por cada 100 españolas mayores de 75 años habrá 52 varones en el mismo periodo de edad. Las mujeres tienen siete años más de esperanza de vida que los hombres, pero tienen peor calidad de vida. Sobre salud física y mental de las españolas discutieron la semana pasada en Madrid expertos de todo el país en I Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer, auspiciado por los ministerios de Sanidad y Consumo y Trabajo y Asuntos Sociales. Es la primera vez que se reúnen un colectivo de más de 40.000 facultativos implicados directamente en la salud de la mujer. El ginecólogo Santiago Palacios, padre de esta idea y presidente del afirma que el aumento de la esperanza de vida en la mujer está generando nuevos problemas de salud, que exigen un cambio en los planteamientos de la medicina actual."Aunque muchos de los procesos que van apareciendo con la edad", dice Palacios, "son consecuencia natural del envejecimiento, otros muchos no lo son y están más bien ligados al estilo de vida, es decir, a llevar una mala alimentación, no hacer ejercicio, fumar, tomar alcohol en exceso y no someterse a ninguna revisión médica que puede detectar problemas que en un principio no son serios, pero que más tarde pueden convertirse ne graves".

La educación sanitaria y la prevención, fueron los principales pilares sobre los que se ha apoyado esta reunión, que coincide con el lema del Instituto Europeo para la Salud de la Mujer: Mujeres en Europa, hacia una vejez saludable. Según Palacios, que creó a finales de los ochenta la primera unidad de menopausia de España, en la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, y actual director del Instituto Palacios de Investigación Clínica en Ginecología y Metabolismo, el gran reto para la medicina de la mujer lo plantean principalmente tres grupos de enfermedades: cardiovasculares, el cáncer y las patologías degenerativas, como el Alzheimer o la osteoporosis. Según Fernando Rodríguez Artalejo, catedrático de medicina preventiva y salud pública de la universidad del País Vasco, hay factores de riesgo -hipertensión, colesterol alto, sedentarismo, tabaquismo y obesidad- que son fácilmente modificables.

"El sedentarismo", subraya, "que es un factor muy infravalorado, afecta al 65% de las mujeres tras la menopausia y podría ser combatido con andar a paso ligero unos 30 minutos al día o, al menos, la mayoría de los días de la semana. No es necesario que este paseo se haga de manera continua, sino que se pueden ir sumando los minutos de andar por otros motivos, como ir a hacer la compra o subir y bajar a pie las escaleras. También valdría pedalear media hora en una bicicleta estática viendo la televisión para que no se haga aburrido".

Los tumores malignos de pulmón y mama son los cánceres con la tasa más alta de mortalidad en la mujer española.

Los expertos vaticinan que para el siglo XXI el cáncer de pulmón ocupará el primer orden no sólo en mortalidad, sino también en frecuencia.

Respecto a las enfermedades degenerativas, los facultativos afirman que tanto la osteoporosis cómo el Alzheimer son tres veces más frecuentes en el sexo femenino. Para el científico Santiago Grisolía, los nuevos conocimientos en medicina, sobre todo en genética, empiezan a esclarecer el proceso natural e inevitable del envejecimiento.

"Aunque lo determinantes de la longevidad", dice Grisolía, "son múltiples y complejos, sin sustraernos al mensaje inscrito en nuestro código genético, podemos afirmar que si tenemos padres longevos, no sufrimos accidentes mortales o graves y si llevamos una dieta y unos hábitos sanos, tenemos en principio muchos boletos para disfrutar de una larga vida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998