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Pere Molas, el ponente catalán, se desmarca de la ministra

Pere Molas Ribalta, catedrático de Historia de la Universidad de Barcelona y único miembro catalán de la Comisión de Geografía e Historia que participó en la redacción del plan de enseñanza de las humanidades, rechaza las críticas con que éste ha sido recibido. "No es caduco, ni reaccionario, ni retrógrado. Puede ser excesivo, lo admito, pero cumple los requisitos científicos de finales del siglo XX y no ha sido redactado en clave política", asegura. "La intención de la ministra... eso ya es otra cosa", matiza el catedrático.

Mofas era consciente de lo políticamente explosivo de su trabajo. Y recuerda una presentación que se hizo a mediados de septiembre en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander. Allí su intervención sobre la visión pluralista de España fue criticada duramente por los asistentes. "Me acusaron de utilizar criterios no científicos. Me dijeron que por qué perdía el tiempo con estos argumentos. Decían que con mis tesis se podía demostrar cualquier cosa".

La España 'eterna'

Para Molas, la idea de España no siempre ha sido la misma, ha ido cambiando a lo largo de la historia. Pero esta tesis suya chocó en Santander con las de los otros miembros del comité presentes, quienes "tenían una idea eterna de España, inmutable en el tiempo desde sus orígenes. Me dijeron que mis ideas eran tal vez éticas, pero no científicas".Molas lamenta que el ministerio no haya hecho caso de su petición de aumentar el número de horas lectivas para acoger así lo que se proponía: "Les explicamos que se necesitaban más horas, tal vez fuimos ingenuos en este punto".

Pero, en general, está "en total desacuerdo" con las críticas contra el plan en el sentido de que es reaccionario, retrógrado y caduco. "Aunque haya mucha gente de Valladolid en la comisión [seis de los nueve miembros eran de Valladolid]", dijo, "no todos son del PP, había de todas las adscripciones, marxistas incluidos".

Según Molas se habló solo de problemas didácticos, de cómo se tenía que organizar la enseñanza. Él cosidera necesaria una revisión del contenido de humanidades en los planes de estudio de secundaria, pero admite que no conoce mucho este nivel educativo y que otro tanto sucedía con otros miembros de la comisión: seis eran catedráticos de universidad y sólo tres procedían de secundaria.

No esperaba la reacción que ha suscitado el temario. "Si lo sé, no vengo", dice en broma, "yo no sabía de qué manera lo presentaría la ministra y menos aún que no lo iba a consultar con Convergència i Unió".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de octubre de 1997