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Cartas al director

Más sobre Max Aub

A los acertados comentarios de Eduardo Haro Tecglen sobre Max Aub en Babelia (23 y 30 de agosto) añadiría yo lo siguiente:Max Aub tenía la condición de "sujeto legal" y como tal se arrogó el privilegio -hasta los derrotados y perdedores tienen alguno- de contar lo que pasó durante la guerra del 36 y durante el exilio. Así pues, a la repugnancia que le produce a Haro Tecglen el que José María Aznar haya inaugurado en Segorbe la Fundación Max Aub habría que añadir que ello se debe a que ni los orígenes ideológicos y familiares de Aznar ni de los de su Gobierno (¿se atreverá alguien a publicarlos? ¡Qué sorpresas se llevarían muchos españoles!) les hacen acreedores de la legalidad que representan Max Aub y su obra. Ni la que representan Cernuda o Alberti -o el propio Azaña-, a quienes alude Haro Tecglen en su último artículo (Babelia, 30 de agosto). Por eso, entre otras cosas, buscan Aznar y el PP apropiarse de la legalidad que representan esos autores. Su obra les trae sin cuidado. Les mueve simplemente el interés oportunista de autolegitimarse.Esta anécdota es bien ilustrativa. Se nos pidió a los que participamos en el seminario sobre Max Aub, que tuvo lugar en los Cursos de Verano de El Escorial, la semana previa a la inauguración de la Fundación Max Aub, que mandáramos urgentemente a Benicasim los textos de nuestras ponencias (la mía, desde luego, no la mandé). Aznar y sus asesores político-culturales necesitaban un cursillo rápido sobre Max Aub. En fin...-

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