Medios e inversión
La noticia aparecida el 29 de agosto en EL PAÍS sobre el aquelarre aéreo en Argentina el sábado 16 es espeluznante. J. J. Aznárez menciona en su crónica la carencia de medios técnicos en que se desarrolla habitualmente el tráfico aéreo en el país. Quisiera añadir un dato que ayudará a conocer mejor el contexto en el que se produce esta terrible situación: hace unos años, el Gobierno argentino se puso a la tarea de reorganizar el servicio de trenes en el país, que, sin ser tan arriesgado como ahora descubrimos que es el transporte aéreo, estaba en condiciones desastrosas.Me permito un pequeño juego para que el lector imagine cuál fue la solución escogida por el Gobierno, entre algunas posibles. ¿Invertir dinero en esa obra pública, fundamental para el desarrollo de la economía de cualquier país? ¿Privatizar el servicio con la condición de que la empresa privada que lo asumiera garantizara la mejora y actualización de las dotaciones? Ignoro cuál fue la fórmula económica, pero sé una cosa: no hubo inversión. En mi provincia natal y en todas las que están lejos de Buenos Aires, se han quedado sin tren. Ya no los hay. Pintaron la estación de color amarillo crema y el techo de color gris. La última vez que estuve estaba habitada por mendigos, palomas y una mugre pestilente. ¿Realismo mágico? Los tiempos del cólera, para ese país, volvieron, y son nuestros tiempos, los de la economía mundializada y las ONG.
Antes, en mi provincia natal había escuelas y colegios donde se aprendió que Argentina era un país en vías de desarrollo y no subdesarrollado. Ahora, ¿qué habrá sido de esas escuelas, si el mismo Gobierno pasó las competencias de la educación a las provincias empobrecidas, sin traspasar un ápice de presupuesto?-


























































