Los enfrentamientos en Santiago prueban que el golpe militar de 1973 divide aún a los chilenos

Los enfrentamientos entre manifestantes izquierdistas y la policía en el 24º aniversario del golpe de Estado que interrumpió la democracia en Chile el 11 de septiembre de 1973 dejaron un resultado de 130 detenidos, seis heridos -entre ellos dos carabineros-, numerosos cortes de energía eléctrica y barricadas en los barrios más populosos de Santiago. Con actos de signo opuesto, en los que los partidos de izquierda recordaron a las víctimas de la represión en la dictadura, y la, derecha y los militares, a sus caídos, los chilenos mostraron que aún siguen divididos por el golpe militar de 1973.

Este fue, sin embargo, el último once que el general Augusto Pinochet permanece como jefe del Ejército, pues deberá pasar a retiro en marzo próximo. Los incidentes más serios ocurrieron al finalizar una marcha por las víctimas del régimen militar, en la que participaron unas 10.000 personas, en el cementerio general de Santiago y sus alrededores, donde la policía militarizada usó gases y chorros de agua y detuvo a 90 personas. En los disturbios hubo cuatro heridos leves, tres de ellos civiles y un carabinero. Los manifestantes arrojaron piedras y cócteles molotov a la policía.A la misma hora, Pinochet participaba en una misa en la Escuela Militar. Poco antes sus excolaboradores y la guarnición santiaguina del Ejército le saludaron en su domicilio. Por la noche, en las zonas más populares de la capital, grupos de pobladores instalaron más de 260 barricadas, en las que quemaron neumáticos y tablas y pusieron piedras, para interrumpir el tránsito, mientras la policía efectuó otras 40 detenciones al despejar las calles. Estos incidentes ocurrieron en muchas partes en tinieblas, pues los manifestantes arrojaron cadenas al tendido eléctrico.

Según la compañía eléctrica de Santiago, hubo 67 cortes de energía. En la población La Victoria, en el sur de la capital, un oficial de la policía fue herido de bala por desconocidos, cuando un grupo de manifestantes intentó atacar una comisaría. Otro carabinero resultó herido en una mejilla. El balance oficial consignó también dos atentados contra sedes de partidos.

Al anochecer, cerca de medio millar de personas encendió velas en los accesos del Estadio Nacional en un homenaje a los muertos y torturados en ese lugar, cuyas graderías usaron los militares como campo de concentración de miles de prisioneros después del golpe de Estado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 12 de septiembre de 1997.

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