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Cortes afirma que se mantendrá el precio fijo de los libros

La ley obliga a que los libros tengan el mismo precio (5% arriba o abajo) en cualquier punto de venta. Los editores y los libreros desean que eso siga así, pero la presión de las grandes superficies -y algún amago de "liberalización de precios" por parte del Gobierno- han hecho saltar sus alarmas. El secretario, de Estado de Cultura, Miguel Angel Cortés, descartó ayer una modificación legal que permita grandes descuentos al aseverar: "El problema no es el precio fijo; es el precio caro"."Los españoles piensan que el libro es caro", dijo Cortés, que clausuró el XIII Encuentro sobre la Edición en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander. La secretaría de Cultura cree que abaratar los libros -sobre todo con segundas ediciones de bolsillo puede ser una importante arma para estimular los pobres índices de lectura españoles.

Pero ya no considera que eliminar el precio fijo sea la vía adecuada. Cortés aprecia las razones a favor de la libertad de precios, sobre todo por lo que toca a libros de texto, pero ha asumido los argumentos en contra esgrimidos por editores y libreros.

El presidente de la Federación de Gremios de Editores, Juan de Isasa, explica que los márgenes de beneficios del editor, el distribuidor y el librero rondan el 6% para cada uno. Hacer un descuento del 20% en el precio de venta -como quisieran las grandes superficies conduciría por tanto a una trampa: que el editor subiera el precio de origen para luego poder descontarlo. De Isasa aduce también que la experiencia de otros países ha sido desalentadora.

Encarecimiento

Según el editor de Anagrama, Jorge Herralde, el mantenimiento del precio único es, junto con el aumento del índice de lectura, la principal batalla que debe centrar los esfuerzos del sector. Herralde recordó que su eliminación en el Reino Unido desarrolló las grandes cadenas en detrimento de las librerías tradicionales, y acabó provocando el encarecimiento de los títulos.También se refirió al asunto María Teresa Castells, la propietaria de la librería Lagun de San Sebastián, tristemente célebre por haber sido blanco de las iras del nacionalismo violento. "La eliminación del precio fijo supondría el hundimiento de muchos libreros", afirmó.

Cortés, que encabezó su intervención con un elogio al gran impulsor de los Encuentros sobre la Edición santanderinos, Francisco Pérez González, anunció que el Gobierno va a proponer, en la cumbre de presidentes latinoamericanos que se celebrará en noviembre en Caracas, la creación de un repertorio ISBN unitario para todos los países de lengua española. La iniciativa, inspirada en los países anglosajones, pretende facilitar el comercio exterior editorial y el telepedido por Intemet. Cultura también apoyará en esa cumbre otra reivindicación de los editores reunidos en Santander: la reducción de barreras arancelarias para las exportaciones de productos culturales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de julio de 1997