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Deepa Mehta: "Fuego' es una metáfora de la India contemporánea"

Fuego, filme de la india Deepa Mehta, supone una trascendental vuelta de tuerca en la historia del país con mayor producción anual de películas en todo el mundo. Ayer, en el marco de la V Mostra de Cinema de Dones, la presentaron a la prensa su directora y sus dos intérpretes principales, Shabana Azmi, la actriz dramática más famosa de su país, y la jovencísima Nandita Das. Para Mehta la película "es una metáfora sobre la India de hoy, pero también una película sobre las aspiraciones de las mujeres de cualquier lugar, no necesariamente sólo de la India".Fuego, que se estrenará comercialmente en su país el próximo agosto y que viene precedida por el desconcierto de numerosos espectadores que ya la han visto en el Festival de la India de enero o en Londres, donde ya está en las salas, muestra la vida de una familia de Nueva Delhi compuesta por dos hermanos, sus respectivas esposas y la madre de los hombres, una mujer impedida. El drama familiar es doble, y afecta ante todo a ambos hombres: uno, el mayor, casado desde hace 13 años con Radha (Shabana Azmi), vive bajo el cobijo moral de un guru y torturado por la esterilidad de su bella esposa. El otro, presionado por su hermano, se ha casado -el filme comienza con su boda- con una no menos bella joven, Siat (Nandita Das), aunque no está dispuesto a abandonar una larga relación amorosa con una mujer china que nunca ha querido casarse con él.

"He pretendido plantear una metáfora sobre la India contemporánea, con sus conflictos, la fuerza de la tradición, pero en ella también despuntan actitudes de inequívoca ruptura con el pasado", confiesa Mehta, una cineasta que hace 16 años abandonó su país para residir en Canadá.

Relación íntima

Los elementos más contundentes del filme, aquellos que han provocado el desconcierto, tienen que ver con la relación íntima que se establece entre las cuñadas. Abandonadas afectivamente por ambos maridos, trabajando tanto en el doble negocio familiar -comida tradicional para llevar y videoclub: el pasado y el presente- como en la atención a la postrada suegra, inequívoco símbolo del pasado y lo arcaico, cada una de ellas encuentra refugio en la otra, hasta que nace una atracción considerable y un amor correspondido. "En Occidente, una historia entre dos mujeres que pasa por el contacto físico ya no escandaliza a nadie", reconoce Azmi, "pero en la India ni siquiera se puede atisbar una cosa así. Deepa ha sido muy valiente al hacer que la historia pase en Nueva Delhi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de junio de 1997