Movilización en América Latina contra los turistas pederastas

Brasil ha cerrado ocho casas de prostitución infantil en las ciudades de Fortaleza y Foz de Iguazú, acomete una ofensiva policial en Recife, Río de Janeiro y Bahía, y en el pasaporte de los viajeros llegados al país adjunta una línea de teléfono gratuita para las denuncias contra el abuso sexual a menores. Desde hace un mes y medio hay pegatinas sobre el asunto en los aeropuertos, hoteles, bares, y agencias de viajes.Ana Quental coordinadora de la campaña, ha informado sobre aspectos de esta iniciativa gubernamental en la Conferencia Internacional sobre Delitos contra Niños que, organizada por la Interpol, se desarrolla en Buenos Aires. Alemania, Italia, Suiza y Francia, según Quental, son los países con mayor número de nacionales implicados en estas prácticas. "Se trata de un turismo de clase baja que además de abusar de nuestras niñas no dejan dinero", declaró.
Rodrigo Quintana, especialista del Instituto Interamericano del Niño, alertó sobre el aumento de las situaciones de abuso o explotación sexual de niños y niñas: 4.200 casos en Chile durante el año 1992, unos 6.000 menores de 18 años que se prostituyen en Colombia en 1994, según la Cámara de Comercio de Bogotá; 25.000, en la República Dominicana y 40.000 en Venezuela.


























































