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Reportaje:

Una lección para la paz

Los escolares madrileños celebran su primera manifestación solidaria

Celia tiene cuatro años y ayer acudió a su primera manifestación. Como ella, miles de niños madrileños se concentraron en sus colegios para celebrar el Día de la Paz. En algunos centros soltaron palomas. En otros, globos blancos. Sobre las fachadas de los edificios lucían los lazos en solidaridad con los secuestrados de ETA, Ortega Lara y Cosme Delclaux.Los niños llevaban bien aprendida la lección. Lo explicaban Ada y Leonor, de ocho y siete años, alumnas del colegio Beata María Ana de Jesús (distrito de Arganzuela): "Tenemos que ser más buenos y ayudar a la paz". Tras las buenas intenciones, los escolares, todos con las manos pintadas de blanco, soltaron globos anudados a un mensaje: "Queremos la paz".

En el colegio Fernández Moratín (distrito de Moncloa) los niños también embadurnaron sus manos con tiza y pintura blanca y escucharon atentamente la lección. Uno de los alumnos, Adrián, de cinco años, resumía lo aprendido: "La profesora ha hablado mucho de unos señores que han secuestrado, pero hemos entendido poco. Lo único, que hoy es un día para pelearnos menos". En el patio, escolares. y profesores pintaron dos palomas blancas y respondieron a la pregunta de una de las profesoras: "¿Qué queréis, la guerra o la paz?". Los niños, sin pestañear: "La paz, queremos la paz". Una de ellas, Clara, de cinco años, explicaba con mucho desparpajo: "Tenemos que ser todos muy buenos y no pelearnos para que suelten a esos dos señores que están secuestrados. La paz es necesaria en el mundo".

Por otro lado, unos 3.000 jóvenes de Parla (70.000 habitantes) se concentraron ayer en el Bulevar Norte para conmemorar el Día de la Paz, informa Julián Morales. Una estudiante negra, Amparo Paciencia, de 13 años, apeló a la colaboración con aquellos países que sufren crímenes y persecuciones de los derechos humanos a causa de las guerras. En Alcorcón (1420.000 habitantes), unos 85 miembros del Circo Los Muchachos participaron en un espectáculo al que asistieron unos 2.000 escolares, informa, F. J. Barroso.

En Navalcamero (12.000 habitantes), cerca de 2.000 niños de los distintos colegios de Navalcarnero se congregaron en la principal plaza del municipio para pedir "armonía y solidaridad en el mundo".

También en Fuenlabrada (164.000 habitantes), más de 300 mujeres participaron en el despliegue de cuatro enormes lazos de tela, símbolos de solidaridad con otros tantos colectivos que padecen la violencia o la incomprensión: rojo, por los enfermos del sida; azul, por las víctimas del terrorismo; negro, por los inmigrantes y el Tercer Mundo, y, presidiendo la escena, el morado, en referencia a las mujeres que sufren malos tratos, informa Fernando Neira. La escritora Elvira Lindo leyó un manifiesto y señaló que los lazos solidarios deben llevarse, sobre todo, "en el corazón".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de enero de 1997