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Sophie Calle, el arte de fundir miradas

La artista expone en Madrid siete relatos personales convertidos en imágenes y textos

"Sophie Calle utiliza la fotografía pero no es fotógrafa y escribe pero no es escritora". El crítico de arte Manel Clot presentó ayer exposición Sophie Calle. Relatos, en la Fundación La Caixa, de Madrid (Serrano, 60), donde aparecen siete historias a través de fotos y leyendas. "No soy una intrusa" afirma la artista ante sus recorridos personales por la vida cotidiana. La muestra ermanecerá hasta el 26 de enero para par en febrero a Barcelona.

"Pedí a varias personas que me concedieran unas horas de su sueño. Que vinieran a dormir a mi cama, que se dejaran fotografiar, que se dejaran mirar. Que respondieran a algunas preguntas. A cada persona le propuse una estancia de ocho horas: el tiempo que se acostumbra a dormir diariamente". Así empezó en 1979 el primer proyecto de Sophie Calle (París, 1953), convertido en 76 fotografías y 24 textos.Con Los durmientes comienza la exposición, organizada y producida por la Fundación La Caixa para sus salas de Madrid y Barcelona (14 de febrero-27 de abril). Suite veneciana comprende 156 fotos, tres mapas y 22 textos sobre la búsqueda de un desconocido por los 181 hoteles de Venecia. El detective cuenta un día de su vida registrado por un detective contratado por la madre de la artista. En La ausencia, intenta reconstruir la imagen de unos objetos. y cuadros robados en un museo de Boston con las descripciones de conservadores y vigilantes.

"No me siento fotógrafa ni escritora", declaró ayer Sophie Calle ante sus proyectos. "No encuentro ninguna definición ni tendencia sobre mi trabajo. Las fotos son como una prueba de las historias que me da la misma vida. Estos relatos no son fruto de una decisión, sino una forma de entrar en mi vida. La Suite veneciana surge en un momento en que no tengo deseos ni energía y decido seguir a un desconocido, como una forma artística de ver la ciudad".

La artista dice que sus proyectos no tienen límites, surgen con algunos elementos espontáneos. "El seguir a la gente es como quedarme con la memoria y el tomar nota es para recordar, pero sin ninguna intención provocadora o sociológica. No soy una intrusa ni veo a la gente como víctima. Son historias donde también investigo mi vida".

Rituales

Un amplio espacio del montaje está dedicado a las series de Los ciegos, donde la artista hace describir a personas ciegas de nacimiento la imagen de la belleza. En Las tumbas son fotografías de lápidas de un cementerio de un pueblo de California, que se han distribuido en una sala. Autobiografías es otra narración con grandes imágenes, y para la exposición se presenta por primera vez Ritual de cumpleaños, a partir de los regalos que fue recibiendo desde 1980. Las fotografías recogen 15 armarios repletos de objetos, uno por cada aniversario. Este último proyecto aparece en la ficción de la novela Leviatan, de Paul Auster.El crítico Manel Clot señala que es complejo definir el trabajo de Sophie Calle, aunque "el uso autobiográfico rozando con la impostura, la mirada de la mujer y el uso no fotográfico de la fotografía es representativo de la nueva sensibilidad de los años ochenta, que se relaciona con el compromiso con la vida cotidiana convertido en un ritual". "Su taller está en la calle", dice el comisario de la exposición.

Con motivo de la muestra se ha organizado el ciclo de conferencias El artista como intruso, sobre la tensión entre objeto y sujeto, con Francisco Calvo Serraller, Valeriano Bozal, Estrella de Diego y Manel Clot.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de diciembre de 1996