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Las mujeres y el amor centran la primera novela de Bárbara Aranguren

"Las casadas son las peores, ¿sabes? El turismo es una escuela de la vida. La gente se transforma durante las vacaciones. Enloquecen unos con otros, pero, sobre todo, las casadas". Así se expresa uno de los personajes femeninos de Un amante en La Habana, la primera novela de Bárbara Aranguren (Madrid, 1957), que acabade publicar Huerga & Fierro Editores, y que fue presentada anoche en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Al pretexto de la ciudad cubana, que Enrique Vila-Matas definió como "un adecuado espejismo para sostener el relato de un espejismo", la protagonista vive y narra sus cuitas amorosas a través de experiencias insatisfactorias."Todo está gobernado por el equívoco y el despropósito. La novela parece inspirada en una trama a lo Eric Rohmer, en la que A ama a B, que ama a C, que ama a D, de tal suerte que la gente se equivoca, indefectiblemente, de objeto amoroso", generalizó Vila-Matas un aspecto que el otro presentador del libro, la actriz Marta Fernández-Muro reservó más bien para el género, femenino. "Uno de sus rasgos es la descripción del desconcierto de las mujeres. Cómo la libertad no las vuelve más felices ni les resta descorazonamiento", señaló, para aplaudir que tanto Aranguren como la protagonista opten por aferrarse a la escritura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de abril de 1996