Reportaje:

Ciudad, dulce ciudad

Vitoria, Girona y Pamplona, ejemplos de urbanismo y urbanidad que llevará España a la Cumbre del Hábitat

Frente a la degradación de la vida de muchas ciudades, la Cumbre del Hábitat, que, organizada por la ONU, se celebrará en Estambul en junio, ha invitado a los Gobiernos a aportar ejemplos de lo bien hecho en cada país. El Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente ha elegido nueve buenas muestras de habitabilidad en España. En ese catálogo, tres ciudades han sido seleccionadas como reflejo de urbes habitables, que se van haciendo a medida de sus ciudadanos: Vitoria, Girona y Pamplona. Precisamente hoy se celebra el Día Mundial de la Salud, con especial atención a las ciudades.Vitoria (210.000 habitantes) ha dado un importante giro a la situación que tenía hace quince años. Canalizadora de buena parte de los inmigrantes de las dos Castillas, y posteriormente de las otras provincias vascas -por la instalación de las sedes del Gobierno autónomo-, en Vitoria había grandes diferencias sociales entre el próspero centro comercial y el degradado centro histórico, con bolsas de marginación. Su alcalde, José Angel Cuerda, del PNV, que ha ganado todas las elecciones de la democracia, ha sido su "arquitecto". "Es muy difícil hacer críticas globales a esta ciudad", reconoce el secretario de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Angel Mesón.

La inversión efectuada en la rehabilitación integral del casco medieval ha sido de 7.000 millones y está previsto gastar otros 2.700. Ha afectado al 88% de sus edificios, y el Ayuntamiento está consiguiendo rejuvenecer su población a través de la rehabilitación de manzanas de viviendas que luego vende a precio social. Se han duplicado las superficies verdes urbanas hasta llegar a 14,2 metros cuadrados por habitante, hay 28 kilómetros de carriles bici y llegarán a los 90 en breve, y el centro cuenta con 40.000 metros cuadrados peatonales que han revitalizado de manera espectacular el comercio.

Logros que en opinión de un portavoz municipal "no serían tan, importantes", si no se complementaran con unos programas de bienestar social que han minimizado la pobreza y han socializado la cultura y el deporte. Seis grandes centros cívicos ofrecen densos programas tanto para ancianos como para jóvenes. Todo ello, junto a los programas de reinserción social y al salario (le pobreza que inventó la teniente de alcalde María Jesús Aguirre, convierten a Vitoria, a tenor de los premios y reconocimientos internacionales, en un ejemplo a seguir. El 12% de su presupuesto se destina a programas sociales, y desde hace años destina más del 0,7% de sus arcas a ayudas al Tercer Mundo.

Tras la florentina hilera de edificaciones de una de las orillas del río Onyar, convertida en una de las imágenes más pintorescas de Girona (70.000 habitantes) gracias a un plan de rehabilitación de 1983, se esconde el centro histórico, el Barri Vell, sin duda el principal polo de atracción turística de la ciudad. La universidad (10.000 estudiantes), que ocupa nobles edificios en el casco antiguo, ha contribuido decisivamente a revitalizar esta zona, donde hoy sólo queda por rehabilitar el 20% de las viviendas.

Con una tasa de paro muy por debajo de la media española y con una renta per cápita superior incluso a la de Cataluña, Girona se ha ganado la fama de ciudad próspera y cómoda -cuenta, por ejemplo, con casi 20 kilómetros de recorrido accesible para discapacitados-. Sin embargo, el socialista Joaquim Nadal, alcalde desde hace 17 años, elude hacer una lectura autocomplaciente de estos indicadores económicos y destaca "el enorme esfuerzo que dedica el Ayuntamiento para impulsar actuaciones encaminadas a distribuir mejor la riqueza". Girona ha llevado a cabo en los últimos años dos programas piloto, apoyados por la UE, de lucha contra la pobreza en los barrios menos favorecidos.

Artífice de la profunda transformación que la ciudad ha vivido en las últimas décadas, Nadal no, ha querido dejar de lado a la sociedad a la hora de diseñar las pautas que deben marcar el crecimiento y avance de Girona. A través de unas 200 entidades de todo tipo, los ciudadanos colaboran en la elaboración del denominado Plan de Ciudad, una experiencia pionera.

Pamplona (192.000 habitantes) y su comarca se han colocado a la cabeza de la satisfacción ciudadana por el tratamiento que los poderes públicos dan al medio ambiente. Es ejemplo, en primer lugar, por su ciclo. integral del agua. Una red de colectores de más de cien kilómetros recoge el 98% de los vertidos domésticos e industriales. El 49% de los Iodos recogidos son utilizados como abono en cultivos extensivos de agricultura biológica -sin productos químicos- en la propia comarca de Pamplona y en una finca experimental de 11 hectáreas.

El segundo eje vertebrador de la habitabilidad de Pamplona lo constituye la solución dada al tratamiento de los residuos sólidos urbanos. La recogida selectiva domiciliaria es respetada por el 75% de la población. Desde 1992 se han reciclado 43.000 toneladas de residuos, lo que supone el 35,6% de los materiales reciclables presentes en las basuras. La recogida por contenedores está implantada en toda la comarca e implica a todos los ciudadanos, que deben separar sus basuras en dos bolsas.

Reportaje elaborado por Pedro Gorospe, Marta Costa-Pau y Mikel Muez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 06 de abril de 1996.

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