Sólo un 15% de europeos sabe que empieza la reforma de Maastricht

Sólo un 15% de ciudadanos europeos saben que se inicia inmediatamente -el próximo viernes en Turín- la Conferencia Intergubernamental (CIG) que debe reformar el Tratado de Maastricht, según una encuesta publicada ayer por la Comisión, cuya muestra es de 800 personas en cada uno de los quince Estados miembros. "Es un dato preocupante, del que debemos sacar lecciones", comentó el comisario de Asuntos Institucionales, Marcelino Oreja.Los ciudadanos más informados son los daneses y finlandeses. Entre los que no alcanzan la media figuran casi todos los grandes países: Alemania,. Francia, España y Reino Unido. Sin embargo, un 71% de los encuestados consideran que la reforma de las instituciones comunitarias, uno de los objetivos principales de la CIG, "es importante para la vida de los ciudadanos". Los objetivos prioritarios que deben alcanzarse con la reforma, son la paz (para un 41%), la lucha contra el desempleo (17%), la lucha contra la droga, la criminalidad y el terrorismo (un 10%) y, con menor grado de consenso, la unión monetaria, el respeto de los derechos humanos y la defensa común.
Pese al desconocimiento de la inminente Conferencia y a la disparidad de posiciones manifestadas en los documentos de distintos países, la Comisión y la presidencia semestral consideraron, que "la UE no está en un escenario de crisis, sino más bien de confianza", en palabras de Oreja. El comisario sostiene que la posición más discrepante, la del Reino Unido, no debe preocupar en exceso porque es "de carácter inicial".
Postura táctica
Fuentes de la presidencia italiana insistían en la misma idea, asegurando que se trata de una "toma de postura puramente táctica" para iniciar la negociación. Italia pretende que de la sesión inaugural, en Turín, emane un documento de orientación general o mandato de prioridades para la CIG. También propugna un acuerdo para "acabar su trabajo en un año". Francia auspicia limitar el debate a cuatro o cinco asuntos, sobre todo la cuestión social y la política exterior. De "operación inútil" tildaron fuentes diplomáticas españolas "cualquier intento de reducir" el campo de debate.
Pero la resolución de las disparidades, si llega, llegará al final. De momento, el consenso de los Quince es de mínimos sobre objetivos más que acerca de los mecanismos con que alcanzarlos: más política exterior, más seguridad interna (lucha contra la criminalidad), atención al ciudadano y necesidad de una reforma institucional que haga posible la ampliación a los países del Este, bálticos, Malta y Chipre.


























































