Ence gasta 19.000 millones en hacer celulosa ecológica y ahora nadie la compra en España

La empresa pública exporta a Europa toda su pasta de papel libre de cloro

RAFAEL RUIZ La factoría de Pontevedra de la Empresa Nacional de Celulosas (Ence), que fue un símbolo de la industria más contaminante, ha invertido casi 19.000 millones de pesetas en los últimos ocho años en cambiar a un proceso de fabricación limpia de pasta de papel, con blanqueo por oxígeno, sin cloro, tal y como reclaman organizaciones ecologistas como Greenpeace. Del millar de celulosas que existen en el mundo, sólo 27 aplican este sistema. En España es la única. Sin embargo, toda la celulosa ecológica que produce ahora -250.000 toneladas en 1995- ha de exportarla, a Alemania y Austria sobre todo; porque en España no están dispuestos a pagar, por muy limpia que sea, un 5% más.

"En España no hay demanda de este papel ecológico", resume, lacónico, su director, José Manuel Seoane. "El mercado español lo abastecemos con nuestra fábrica de Huelva [fábrica que blanquea con dióxido de cloro]". Sin embargo, cuando la industria de Pontevedra empleaba el. contaminante sistema de blanqueado por cloro -sus vertidos pueden dar lugar a organoclorados, dañinos para la salud, según algunos estudios científicos-, más de la mitad de su producción se quedaba en España. Ahora el 40% se va a Alemania, el 16% a Austria, 10% Suiza, 9% Reino Unido y 7% Suecia. Es algo que se repite en otros campos: las tres cuartas partes de los productos de la agricultura biológica en España también tienen como destino la exportación, a Alemania, sobre todo. En España no hay mercado.A los 18.770 millones invertidos desde 1988, Ence sumará otros 11.000 de aquí al año 2000 para, según indica Seoane, ser más exigentes en lo ambiental. En las nuevas inversiones se incluyen unos innovadores hornos finlandeses para reducir sensiblemente los pestilentes olores que siguen recorriendo la comarca.

El papel libre de cloro -de igual calidad y blancura que el otro- significa todavía una porción diminuta del mercado mundial de celulosa: no llega ni al 2% de los 250 millones de toneladas anuales. La mayoría de las fábricas se sitúa en Escandinavia. El blanqueo por este sistema encarece el producto en tomo al 5% respecto al obtenido de forma tradicional, unas 3.000 pesetas más en las 60.000 que cuesta una tonelada de pasta de papel, según José Garrido, delegado del Grupo Ence para Galicia.

El año pasado, la factoría pontevedresa -del Grupo Teneo, con capital estatal- mantuvo todavía en un 15% de su producción el blanqueado con dióxido de cloro (más limpio que el tradicional de gas cloro, pero más contaminante que el que emplea oxígeno). "No porque queramos, sino porque todavía no hemos conseguido vender el 100% de nuestra producción en forma de pasta ecológica. En cuanto nos lo pidan, adiós al cloro", explica Seoane. Pues bien, el 4% de la pasta de Ence que se quedó en España había sido fabricada por este sistema. Ningún papelero español pidió la totalmente libre de cloro.

Ese 15% y la fábrica de cloro -Elnosa- que sigue manteniendo Ence junto a la celulosa dan pie todavía a Greenpeace y la Asociación de Defensa de la Ría a disparar sus críticas contra el complejo de Ence en Pontevedra. "Lo que queremos es que, ya que tienen capacidad, lo hagan todo con oxígeno; y cierren Elnosa", señala Juan López de Uralde, de Greenpeace. Todavía el verano pasado hubo una marcha de unas 3.000 personas contra la factoría.

Y es que la fábrica de Ence en Lourizán (Pontevedra) ha servido, como reconoce su director, de símbolo del proceso industrializador en España. Cuando abrió en 1963 a un par de kilómetros de Pontevedra, en un impactante emplazamiento al fondo de una bella y productiva ría gallega, la sociedad la recibió con una fiesta, pues suponía crear medio millar de puestos de trabajo en una provincia de muy parca industrialización. Luego empezaron a llegar las críticas y los informes sobre sus vertidos a la ría, vertidos que se compararon con el veneno.

Según las organizaciones ecologistas, el mercurio acumulado en las balsas de decantación de la fábrica podría fulminar a los moluscos de la zona, degradar la calidad de las aguas, alterar los sedimentos y contaminar los acuíferos. Las dioxinas producidas por Ence en el pasado, aseguran también los ecologistas, pueden estar presentes en las partículas existentes en las lagunas de tratamiento, con el consiguiente peligro para la salud pública, informa

Recuperación de Placeres

A finales de los ochenta llegó la decisión de acometer una costosísima reestructuración para que esta empresa pública fuera pionera en obtener papel libre de cloro, emitir menos gases y consumir menos agua. El pasado viernes, el catedrático de Ecología de la Universidad de Málaga, Xavier Niell, presentó un informe en que destacaba que a partir de 1989, en que se hizo la modernización, la recuperación del banco marisquero de Placeres ha sido evidente.

500 millones para la investigación de repoblaciones forestales

El Ministerio de Agricultura y la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología han acordado dedicar 120 millones anuales durante los próximos cuatro años a potenciar la in vestigación sobre repoblaciones forestales. El ministro de Agricultura, Luis Atienza, que presentó ayer el convenio, dijo: "El bosque es la mejor inversión que se puede hacer en España, para frenar la desertificación y la pérdida de biodiversidad, como regulador del agua y como estabilizador del clima". Enric Banda, secretario de Estado de Universidades e Investigación, añadió: "Este proyecto se centra en un problema que todos reconocemos como muy importante: la forestación y la reforestación. Sólo un trabajo riguroso nos permitirá evitar acciones de las que luego nos avergonzamos, como ha pasado en España durante décadas".Alicia Villauriz, directora general del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA), explicó el objetivo de estas inversiones: "Permitirán orientar y coordinar a equipos hoy dispersos en diversas instituciones hacia problemas concretos que presenta el sector forestal y aportar soluciones a retos como los incendios forestales, el aumento de la erosión y el cambio climático". Según Enric Banda, se han Identificado ya 40 equipos -unos 150 investigadores- con trabajos relacionados con el sector forestal.

Atienza aprovechó la ocasión para dar a conocer los últimos datos del programa de reforestación de tierras agrícolas, puesto en marcha en 1994, y que cuenta con sustanciosas subvenciones de la UE: Se han plantado árboles en 115.000 hectáreas, cifra muy por debajo de las primeras previsiones. El parón lo atribuyó el ministro a la sequía, pues ya hay solicitudes para reforestar 450.000 hectáreas. Las comunidades que mejor han respondido son Andalucía, las dos Castillas y Extremadura.

Miles de agricultores

Atienza subrayó la importancia del cambio en la cultura rural respecto al bosque: "Antes lo veían como un contrincante, ahora hemos conseguido implicar ya a 17.500 agricultores en plantar árboles. Además, estamos logrando invertir el tipo de forestación que históricamente se ha hecho en nuestro país. El 80% de las planta ciones son de frondosas, y sobre todo encinas y alcornoques, y el 20% coníferas. Lo deseable es alcanzar un ritmo de 200.000 hectáreas anuales reforestadas, y mantenerlo durante 40 años, para conseguir, con esos ocho millones de hectáreas adicionales, que un 40% de España sea de superficie arbolada".

Villauriz indicó que Con este proyecto de investigaciones se intenta paliar las deficiencias detectadas en la reforestación de tierras agrarias. "Son necesidades muy diferentes a las tierras de montaña. Se trata, ni más ni menos, que de hacer transferencia de tecnología".

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