EE UU recomienda a Cuba abandonar un proyecto, inacabado de central nuclear

Fidel Castro ha recibido en La Habana a un grupo de expertos estadounidenses, entre los que se encontraban los hermanos Michael y Robert Kennedy, sobrinos del asesinado presidente John F. Kennedy e hijos del también asesinado Bob Kennedy, quienes le recomendaron abandonar el proyecto de construcción de la central nuclear de Juraguá. La central empezó a construirse a principios de los ochenta con capital soviético y está paralizada desde 1992. Los expertos, una delegación del Consejo de Defensa Nacional para los Recursos Naturales, también se interesaron por una lista de presos que mantiene el régimen castrista.

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"¿También ustedes?", les dijo Castro a los hermanos Kennedy cuando le presentaron una lista de detenidos, en alusión a situaciones semejantes que ha vivido últimamente con otras delegaciones extranjeras. "Pueden mostrarme la lista y así en Estados Unidos se les perdonará [que me hayan visto]", comentó irónico. Tras examinarla y subrayar que "seguramente se la ha dado el Departamento de Estado", Castro afirmó que si el Gobierno norteamericano pone. fin al embargo, tal vez él será más receptivo a esta clase de peticiones.Según comentaron los expertos estadounidenses en el aeropuerto, Castro se mostró receptivo a la recomendación estadouniense de que abandone el proyecto de central nuclear y busque otras fórmulas para producir energía. Durante la charla, de casi tres horas, en el palacio de la Revolución, Castro y sus interlocutores se detuvieron especialmente en episodios, como el de la bahía de Cochinos, el frustrado asalto por parte de exiliados cubanos a la isla en abril de 1961, o la crisis de los misiles soviéticos en Cuba, en octubre de 1962, que a punto estuvo de desencadenar una guerra mundial, y que marcaron las relaciones bilaterales.

Castro manifestó a los dos Kennedy que la desastrosa operación de bahía de Cochinos era un producto de la Administración republicana de Dwight Eisenhower. "No creo que tuvieran muchas alternativas con respecto a Cuba", dijo refiriéndose al presidente y a su hermano, a la sazón fiscal general: "Cuando tomaron posesión ya estaban hechos todos lo planes. Les hubiera resultado muy difícil cambiarlos".

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