La Fundación La Caixa reconoce que hubo errores al trasladar el 'moai'

Inaugurada la exposición que preside la escultura dañada

El accidente del moai de la isla de Pascua que casi quedó decapitado hace una semana a la entrada del centro cultural de la Fundación La Caixa, en Barcelona, está siendo investigado por "profesionales independientes" designados por la compañía de seguros, según explicó ayer el director de la fundación, Lluís Monreal. De este informe se deducirán "los posibles errores humanos" que hayan podido producirse en el traslado de la escultura. No obstante, fuentes de la fundación reconocen ya que se han cometido errores, "y no uno, sino muchos", y prevén que el informe declarará a dicha institución corresponsable de lo sucedido.

El moai, ya restaurado, preside la exposición Los moai de la isla de Pascua, arte y cultura en los Mares del Sur, inaugurada ayer en el centro cultural de la fundación.Los dioses de Rapa Nui -el nombre indígena de la isla de Pascua- debían mirar hacia otro lado el Pasado jueves a mediodía cuando la grúa de pluma de la empresa El Rayo Amarillo levantó el moai, de tres toneladas de peso y algo más de tres metros de altura, para introducirlo en el Palau Macaya, centro cultural de la Fundación La Caixa. El moai, descargado de un camión y despojado de su embalaje, fue elevado horizontalmente en una red sujeta por los dos extremos. Según testigos presenciales, el brazo de la grúa topó con la puerta de entrada -dejó incluso una marca en el hierro-, lo que produjo un balanceo incontrolado de la escultura. Sonó un ominoso crac y cayeron trocitos de piedra. Al bajar el moai se vio la grieta: una enorme herida en el cuello de la escultura. El accidente del moai ha provocado polémica y estupor en Chile -país al que pertenece la isla de Pascua y ha indignado a los pascuenses, para los que estas esculturas son casi sagradas. Oficialmente, la fundación sostiene que el moai se rompió "porque tenía que romperse", es decir, que viajaba ya con un daño estructural. Monreal llegó a decir ayer que dentro de todo ha sido una suerte que se rompiera al llegar a la fundación: "Es como si una persona tuviera un problema de salud a la entrada de la clínica Mayo".

El moai, celosamente guardado por la fundación mientras se restauraba, fue presentado ayer públicamente en el lugar que ocupa como pieza emblemática de la exposición Los moai de la isla de Pascua. La escultura se ha dispuesto con un juego de espejos que sugiere la típica alineación de moai en los ahu, centros ceremoniales de la isla. Una iluminación muy cuidada disimula la restauración del cuello, pero no hace invisible la pétrea cicatriz en el lado izquierdo, en la sombra de la barbilla.

Monreal subrayó ayer el interés de la fundación por el informe que elabora sobre el "incidente" la compañía de seguros "para sacar conclusiones sobre los errores humanos que hayan podido cometerse".

En la restauración del moai han trabajado técnicos chilenos y españoles. El tratamiento ha consistido en la inserción de dos anclajes de acero refractario -"mejor que el titanio para zo nas sísmicas como la ciudad de La Serena", en el norte de Chile, donde está instalada habitualmente la escultura- y la consolidación con un adhesivo. La intervención, dijo Monreal, es definitiva. "La lesión es virtualmente invisible para un ojo humano y totalmente invisible para un ojo humano no experimentado en cuestiones de restauración", arriesgó.

Asimismo Monreal destacó que la Fundación La Caixa "realiza más de 50 exposiciones al año y posee un alto rating [grado de solvencia] entre las empresas aseguradoras porque no ocasiona pérdidas". Y subrayó que la restauración "no le costará nada al ciudadano ni al Estado chileno".

Eliana Duran, conservadora del Departamento de Arqúeología del Museo Nacional de Historia Natural de Santiago de Chile, manifestó que el moai "goza de buena salud". Duran estaba presente en la descarga, ,"aunque no vi la primera parte", dijo. "Ahora no puedo decir sí hay culpables directos. Lo que hay es una sucesión de cosas que han dado este resultado [la rotura del moai]. Para llegar a un veredicto hay que seguir el camino de la pieza".

El mundo de Rapa Nui

Los moai de la isla de Pascua reúne unos 250 objetos representativos de las culturas polinesias, entre ellos más de dos centenares procedentes de Rapa Nui, la isla de Pascua. Lluís Monreal señaló que la exposición, orientada a analizar la cultura de la isla más perdida y solitaria del planeta, "contribuye a destruir una de las teorías más apasionantes de nuestra juventud, la colonización de la isla desde el continente americano que sostuvo el célebre Thor Heyerdahl" (actualmente está probado que los polinesios son de origen asiático). Los pascuenses, explicó Giuseppe Orefici, comisario de la exposición, causaron un verdadero desastre ecológico en su isla al sobreexplotarla. La exhibición incluye piezas extraordinarias, como tres tablillas con escritura pictográfica rongo rongo, aún no descifrada, y un pequeno moai femenino, de un metro y medio, el único de este género que se conoce. En la exposición figuran también estatuas de madera, mazas, remos, un tenedor para rituales caníbales de las Fiyi y una canoa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de septiembre de 1995.