Ganado sin casta ni fuerza en la corrida de Córdoba
Con este género complicado se lucieron poco los diestros de la terna.César Rincón (silencio; dos avisos y silencio) estuvo muy precavido con dos toros malos. Dos avisos escuchó en el cuarto después de una labor anodina e impropia de un torero de su categoría.
Con el toro menos soso, Ponce se justificó instrumentando tandas de redondos sin arrebato alguno, y en el díficil segundo aburrió soberanamente.
Jesulín de Ubrique, por su parte, desarrolló una labor voluntariosa, pero desconfiada, larga y desordenada.
Reses de casta en Barcelona
Los novillos lidiados ayer en Barcelona tuvieron casta y si no lucieron plenamente fue por la inexperiencia de los toreros quienes, no obstante, estuvieron muy voluntariosos toda la tarde, informa Pau Nadal.
Se corrieron tres ejemplares de Conde de la Corte y tres -2º, 4º y 6º- de María Olea de aceptable presentación, aunque feos de cabeza. El resultado artístico fue el siguiente: Andujano, aviso y ovación; vuelta al ruedo. Carlos Pacheco, vuelta y oreja. Fernando Casanova, aviso y silencio; aviso y ovación. El público tuvo una actitud triunfalista durante todo el festejo.
Sevilla. Media entrada. Novillos de Torrealta, desiguales de presencia y juego. Domingo Triana, ovacionado en su lote. Pepe Luis García, ovación y silencio. El Cartujano, silencio y ovación.
Cáceres. Media entrada. Toros de Alcurrucén flojos, pobres de pitones y descastados. Manzanares, ovación y oreja. Finito de Córdoba, ovacionado. Vicente Barrera, ovación y palmas.
Oviedo. Cerca del lleno. Toros de Manuel San Román, que dieron juego, excepto el último. Manolo Sánchez, oreja y silencio. El Cordobés, oreja y dos orejas. Pedrito de Portugal, una oreja en cada toro.


























































