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LA PLAGA QUE AZOTA ÁFRICA

La cifra de muertos en Zaire se dispara en un día de 79 a 89 por la epidemia vírica

La ausencia de una debida protección durante los primeros días de epidemia ha sido la causa de que el virus Ebola se haya cobrado entre sus víctimas a cuatro voluntarios de la Cruz Roja de Zaire que se encargaron de enterrar a las primeras víctimas, según informó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo confirmó ayer que el virus ha matado ya en Zaire a 89 personas y afecta a 124, lo que supone un aumento importante en un sólo día, ya que el jueves se contabilizaban 79 muertos y 114 infectados.

"Actualmente, los equipos que trabajan en contacto con los enfermos o que entierran los cadáveres van adecuadamente protegidos, pero no era así en el primer momento", explicó ayer un portavoz de la OMS al referirse a las muertes de los miembros de la Cruz Roja zaireña. El brote se detectó por vez primera hace cinco semanas.La mayoría de los casos y fallecimientos que se registran ahora, como el de los miembros de Cruz Roja, se han contagiado al inicio de la epidemia y son denominados por los científicos de la OMS como los de "primera generación". En ellos se encuentran los cónyuges, padres y amigos cercanos de los enfermos, contaminados en el hospital de Kikwit, especialmente durante las curas y la preparación de los cuerpos para el entierro.

Según la OMS, las víctimas de la segunda y "tercera generación" eran otros familiares y allegados infectados de la misma forma. Ahora se espera que se produzca una "cuarta generación", que son las personas que actualmente tienen el virus en periodo de incubación y cuyo contagio se ha producido en el interior de las casas donde ha habido algún enfermo.

De las 124 personas afectadas, 92 son de la ciudad de Kikwit, epicentro del brote vírico, aunque en un radio de 200 kilómetros también ha habido casos. Ha habido muertos en seis ciudades -Kabenga, Kinsomi, NsiMoloomgo, Bewasale, Yassabonga y Kanga-. La OMS añadió ayer otra urbe: Mbongi.

Pan y sardinas

La OMS y el Gobierno de Zaire han organizado conjuntamente una misión humanitaria en el pueblo de Mongata, donde se encuentran cerca de 3.000 personas y 300 vehículos bloqueados desde hace casi una semana por miedo a que la epidIemia del virus Ebola se propague a la región de Kinshasa y llegue hasta la capital, donde aún no ha habido un solo caso. Según la OMS, se trata de una "mala interpretación de las medidas de cuarentena decretadas por el Gobierno".

Sea como fuere, al miedo al Ebola se ha unido ahora el temor al racionamiento de la comida en la capital zaireña, ya que las autoridades han cortado el flujo alimentario hacia la ciudad para cortar el paso a la epidemia. El primer ministro Kengo wa Dondo dijo que con el virus infectando a la gente que provee a la capital de la mitad de la comida que consume, los habitantes de Kinshasa tienen pocas alternativas. El gobernador Bernadin Mungul Diaka, mientras tanto, ha dispuesto un cerco a unos 150 kilómetros de Kinshasa con, puestos de pan, sardinas y arroz para esas 3.000 personas atrapadas por la cuarentena que huyeron del virus y esperan con ansiedad autorización para entrar en la capital.

Las autoridades de Zaire contemplan levantar la cuarentena de Kikwit y sus alredededores. Algunas críticas de expertos han movido a las autoridades zaireñas a replantearse las medidas de precaución, proyectando limitar la cuarentena a hospitales, centros de salud y lugares donde ha habido víctimas mortales.

El experto Jean Jacques Muyembé, presidente de la comisión internacional que trabaja en Kikwit para combatir la epidemia, criticó duramente a los países que están imponiendo cuarentena a viajeros procedentes de Zaire. Muyembé afirmó que estas medidas no son ni necesarias, ni eficaces porque " la enfermedad es sólo contagiosa cuando la epidemia está en fase activa". El periodo de incubación varía entre los cinco y los 21 días, según Muyembé, y durante el mismo "los afectados no presentan ningún riesgo de contagio".

África se está movilizando para evitar que el Ebola se propague desde Zaire por todo el continente, aunque la posibilidad, según afirman los especialistas, sea "muy remota". En Europa, el miedo del temible virus también ha hecho adoptar medidas a algunos países. Ayer, una zaireña y sus dos hijos fueron puestos en cuarentena en un hospital de Londres, ante la posibilidad de que hubieran estado en contacto con el Ebola, en Zaire, según un portavoz del Ministerio de Sanidad británico. Éste dijo que era "una medida de precaución al desconocerce las causas aparentes de su malestar".

Portugal, España, Turquía o Rusia, entre otros, están poniendo especial cuidado en puertos y aeropuertos sobre el flujo de viajeros procedentes de Zaire, pese a que la OMS no considera necesaria tal vigilancia.

La Unión Europea decidió ayer prohibir la importación de monos procedentes de Zaire para cerrar el paso a la epidemia, informa . Dicha prohibición, propuesta días pasados por el Comité Veterinario de la UE, entró en vigor el jueves pasado y afecta a todos los simios procedentes de ese país, que tienen uso científico en los laboratorios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de mayo de 1995

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