García Márquez hace la primera entrevista de su vida

El escritor conversó en televisión con el ex ministro francés de Cultura Jack Lang

El domingo pasado, en una casona de la vieja ciudad amurallada de Cartagena de Indias, Gabriel García Márquez realizó la primera entrevista de su vida. El entrevistado, Jack Lang, durante 10 años ministro de Cultura de Francia, su amigo desde hace muchos años y cómplice de infinidad de proyectos y quimeras. "Es la primera entrevista que hago en mi vida, no sólo para televisión, es la primera...", dijo el escritor, que había preparado cuidadosamente todos los detalles de este debú. Para ello eligió como cámara a su compatriota el director de cine Sergio Cabrera.

El encargado de realizar el programa fue Sergio Cabrera, realizador de La estrategia del caracol, una película que, según dijo el mismo Lang a García Márquez, registró en Colombia dos millones de espectadores frente a 500.000 de Parque jurásico.Las tomas fueron ensayadas una y otra vez para un rodaje del que quedó un vídeo de 25 minutos, del que los televidentes colombianos sólo vieron, la noche del lunes, 2,30 minutos, editados en Bogotá por Leila Ponce de León, reportera del telediario de la cadena QAP, de la que García Márquez es accionista y fundador.Tratándose de García Márquez como entrevistador y de Lang -que asiste, por invitación de García Márquez, al 35º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias- como entrevistado, la primera pregunta fue sobre uno de los temas que más afinidades suscita entre los dos: ¿Por qué no fuiste presidente? ¿Si hubieras sido candidato, sin duda habrías sido presidente?, interrogó el Nobel. La respuesta de Lang dejó al descubierto su desencanto por la amistad traicionada de amigos entre comillas, como él mismo dijo, al referirse a que las encuestas lo daban como favorito, pero en los vericuetos del Partido Socialista su proyecto de dirigir los destinos de Francia se fueron al traste.Después de varios minutos durante los cuales ambos buscaron una respuesta a lo que en su momento calificó Jean Danielle, director del Nouvel Observateur, como "la primera vez que en Francia no se siguieron las encuestas", García Márquez y Lang concluyeron siempre que la razón de esa paradoja fue la amistad traicionada.Luego Gabo abordó un tema en el que afloró el primer desacuerdo de la vieja relación que mantienen: la validez de un Ministerio de Cultura. El asunto está sobre el tapete actualmente en Colombia, a propósito de un proyecto gubernamental de constituir un Ministerio de Cultura al que García Márquez se opone rotundamente. Para Lang, un ministerio es ante todo "una decisión psicológicamente importante. De otra parte, los imperativos de dinero y rentabilidad son tan poderosos que si no hay en la cabeza del Estado una Administración para mantener el cine, los museos, las librerías, las bibliotecas, etcétera, se corre el riesgo de que todo sea absorbido por los intereses mercantilistas". En cambio, para el escritor, un ministerio es un riesgo de que la cultura y los artistas y creadores se burocraticen. Esto, según Lang, ya no ocurrirá en el caso colombiano porque la oposición de García Márquez al proyecto es un antídoto que hará que cualquiera que sea el ministro se cuide mucho de no darle la razón.ContrainformaciónTambién hablaron acerca de la mala imagen de Colombia en el exterior, un asunto que últimamente preocupa mucho a García Márquez, quien la semana pasada fue cicerone de un grupo de periodistas estadounidenses a quienes guió por distintas ciudades, incluida Medellín y la cárcel de Itaguí, donde están recluidos los jefes supervivientes del cartel de Medellín. Para contrarrestar el esquema internacional de Colombia, el ex ministro de Cultura francés dijo que "si yo fuera el Gobierno colombiano, organizaría una campana de contrainformación... Y emprendería toda una serie de iniciativas para hacer conocer la verdadera Coombia".Por último, una pregunta sobre el eterno dilema de quién ganará la guerra entre el cine y la televisión. Lang cree que no hay nada definitivo aún y manifiesta particular afecto por el cine como un medio "profundamente nacional, quizá provinciano" en el que "los cineastas que han conocido la gloria universal parecen más próximos a sus regiones".García Márquez, que fue reportero antes que escritor, ha sentido siempre un gran interés por todo lo referente al periodismo, desde la imagen y el diseño a los diferentes géneros. No sólo participa en un informativo de televisión, sino que está montando una escuela de periodismo en Cartagena de Indias. Esta escuela ha llegado recientemente a un acuerdo de colaboración e intercambio con la Escuela de Periodismo de EL PAÍS / UAM.En la escuela de García Márquez habrá, por ejemplo, clase de grabación, porque, en su opinión, las grabadoras matan la conversación y no dejan pensar. A García Márquez no le gustan las entrevisas y menos si se la hacen con grabadora. Pero se sintió a gusto en su papel de periodista en la entrevista / conversación que mantuvo para la televisión con Jack Lang.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de marzo de 1995.