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GUERRA EN LOS BALCANES

El Grupo de Contacto entreabre la puerta a una confederación serbia

La reunión del Grupo de Contacto que mantuvieron ayer los responsables diplomáticos de seis Estados (Rusia,, Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido y Grecia) permitió recomponer una frágil unidad de la comunidad internacional con respecto a la guerra en Bosnia-Herzegovina, mediante un acuerdo de mínimos que permite varias interpretaciones. El Grupo de Contacto entreabre la puerta a un futuro acuerdo' Constitucional entre las partes que "preserve la integridad territorial de Bosnia-Herzegovina y perrmita acuerdos equilibrados a favor de los croatas y serbios de Bosnia". La visita de los ministros francés, Alain Juppé, y británico, Douglas Hurd, a Belgrado se hará a título individual, es decir sin el mandato del grupo de potencias.

En la reunión el ministro ruso, Andréi Kózirev, y su colega estadounidense, Warren Christopher, consiguieron aparentemente lima r las diferencias« que mantenían al entrar sobre mía eventual confederación entre Serbia y los serbios de Bosnia. "No hay ninguna diferencia entre Kózirev y yo", subrayó Christopher.

Todos están de acuerdo en que no se puede resolver el con flicto militarmente. Se necesita ría el envío de una fuerza de 100.000 hombres para separar las partes. El grupo de potencias vuelve por lo tanto a reafirmar la necesidad de intensificar todos los contactos diplomáticos para detener la guerra, "no tenemos otra opción". "Hemos estudiado bombardeos masivos", precisó Christoplier, "pero nuestros ex pertos militares señalan que ésto nos llevaría a una guerra genera lízada". Sin embargo, la primera iniciativa diplomática concreta, la visita que realizan hoy Hurd y Juppé a Belgrado, no recibe el apoyo del Grupo de Contacto.

El comunicado final no contiene una refencia explícita a una eventual confederación de Serbia con los, serbios de Bosnia, aunque permite acuerdos constitucionales aceptados por todas las partes. De esta manera se entreabre levemente la puerta a que los serbios de Bosnia formen una confederación con Begradó en paralelo a la confederación entre bosnios y croatas. Para el ministro alemán de Exteriores, Klaus Kinkel, esta posibilidad "no es todavía pensable". Juppé afirmó a continuación que, aún manteniendo que la integridad territorial de Bosnia -"que no es negociable"-, las partes se pueden poner de acuerdo sobre un arreglo constitucional.

La propuesta aprobada en julio, que reparte el territorio de Bosnia en un 51% para los serbios y un 49% para los musulmanes, se mantiene cómo base para un futuro acuerdo. En este marco las partes pueden aprobar cualquier intercambio de territorio que consideren necesario. El ministro ruso señaló que no puede haber ningún acuerdo unilateral. a favor de una de las partes ya que "todos los pueblos de Bosnia son iguales".

La negociación vuelve a ser la única salida, afirmó Hurd, porque "toda otra solución sería desastrosa". La solución se logrará sobre la mesa de negociación y. no en el campo de batalla, reiteró Juppé. Las futuras iniciativas de este Grupo de Contacto se dirigirán a que todas las partes vuelvan a negociar.

Las conclusiones no recogen ninguna referencia a. un posible levantamiento del embargo comercial contra Belgrado. El ministro ruso fue el único que hizo una referencia a tal posibilidad-, al afirmar que se estudió el. tema en el transcurso de la reunión. "Creo que gradualmente se comprenderá la necesidad de ayudar Begrado", dijo.

En cuanto al papel de la Alianza en el conflicto, Kinkel afirmó que la OTAN "siempre, está dispuesta a intervenir militarmente cuando lo pida la ONU". La realidad sobre el terreno demuestra, sin embargo, que en Bihac los ataques aéreos no pueden resolver la situación.

Finalmente, los miembros del grupo de potencias reiteraron la necesidad de un alto el fuego en toda la república de Bosnia-Herzegovina, que incluya la separación de las tropas enfrentadas, con la interposición de los cascos azules de Unprofor, y la retirada de las armas pesadas.

Mientras, los países del Este incorporados a la Asociación por la Paz (APP), aceptaron el programa propuesto por el Consejo Atlántico de la OTAN: estudiar en 1995 el impacto de su eventual ingreso en la Alianza. "Si Rusia no quiere ir deprisa, es su problema", dijeron diplomáticos del Este. Respondían así a la crítica lanzada el jueves por Kózirev, quien decidió aplazar la aceptación de su relación especial con la OTAN, al creer que el calendario establecido para la APP la configura como máscara de una ampliación decidida de antemano. Y de la que, en realidad, los rusos se sienten excluidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de diciembre de 1994

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