Forqué y Mariné, galardonados por su aportación al cine español

El director José María Forqué y el fotógrafo y restaurador de películas Juan Mariné obtuvieron ayer los premios nacionales de Cinematografía correspondientes a 1994. Este galardón promovido por el Ministerio de Cultura está dotado con dos millones y medio de pesetas.José María Forqué, nacido en Zaragoza en 1923, comenzó su carrera en 1951, codirigiendo con Pedro Lazaga Niebla y sol. Su trabajo se prolonga más de cuatro décadas y su filmografía contiene títulos que han pasado a la historia del cine español, como Embajadores en el infierno (1956), Amanecer en Puerta Oscura (1957) y Maribel y la extraña familia (1960). También dirigió las series de TVE El español y los siete pecados capitales (1980) y Ramón y Cajal (1981).

"Creo que es el premio a un recuerdo, a una carrera de casi medio siglo de completa dedicación al cine. Y sigo en activo. Acabo de terminar las mezclas de Mexus 2431, una película de ciencia ficción, para mi una especie de aventura postrera. No había hecho una película de este tipo y lo he pasado muy bien haciéndola", declaró ayer Forqué.

Una callada labor

El director de fotografía Juan Mariné comenzó su carrera antes de la guerra civil, y durante ésta fue fotógrafo, a las órdenes de Enrique Líster, en el Ejército republicano. Reanudó su carrera cinematográfica en 1947 y llegó a director de fotografía en 1949 en estrecha colaboración con el director Antonio del Amo, que también había estado vinculado al ejército de la República.En 1949 filmó Noventa minutos, Alas de juventud y en 1951 una película muy importante en la historia del cine español, Día tras día, en la que Mariné adopta, en un marco industrial encorsetado por el llamado cine de escayola, las pautas de luz abiertas creadas por la corriente neorrealista italiana, que revolucionaron los sistemas de producción.

Desde entonces es Mariné un cineasta incrustado en la historia de nuestro cine y su carrera se alarga a lo largo de decenas de títulos, entre los que hay varios dirigidos precisamente por su compañero de premio, Forqué: Niebla y sol; 091, policía al habla; Usted puede ser un asesino; Vacaciones para Yvette, y Un millón en la basura. Hay que recordar su luz en El batallón de las sombras (1956, dirigida por Mur Oti) y en una parte esencial de la filmografía del director Pedro Lazaga.

El cineasta, tras cancelar su carrera como fotógrafo, y ayudado por su dominio del trucaje óptico, entró hace diez años a formar parte del equipo restaurador de filmes de la Filmoteca Española, callado trabajo que comprende la restauración de la legendaria La aldea maldita y la reliquia de la célebre cupletista Raquel Meller La venenosa, entre otras. Ahora, Mariné restaura el Don Juan, Tenorio dirigido Juan Baños y las películas que sobreviven de la actriz catalana Margarita Xirgu, la gran medium de García Lorca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 24 de noviembre de 1994.