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El teatro Marquina impide el acceso del crítico Haro TecgIen al estreno de Gala

Jaime Lissavetky, consejero de Cultura de la Comunidad, rompió su entrada

Alejandro Colubi, propietario del teatro Marquina, impidió anoche el acceso de Eduardo Haro Tecglen, crítico teatral de EL PAÍS, al estreno de la obra Los bellos durmientes, de Antonio Gala, dirigida por Miguel Narros y protagonizada por Amparo Larrañaga. Las invitaciones al estreno habían sido cursadas con un saluda de Jaime Lissavetzky, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, patrocinadora del evento. Lissavetzky rompió su localidad públicamente y se negó a entrar a la sala en actitud de rechazo al veto y en solidaridad con el periodista.

Al estreno teatral asistieron unas doscientas personas, entre las que se hallaban Carmen Alborch, ministra de Cultura, Cristina Alberdi, ministra de Asuntos Sociales y José María Aznar, líder del Partido Popular, además de otras personalidades de la política y el mundo del teatro.Jaime Lissavetzky explicó su decisión "por el respeto que la libertad de expresión y de crítica merecen" mientras, visiblemente indignado, hacía trizas su entrada. Para el viceconsejero Ramón Caravaca "esto es franquismo puro, algo así como regresar al 20-N de 1975. Me siento avergonzado e indignado de que esto pueda suceder ahora", agregó.

Pedro Larrañaga, productor de la obra estrenada anoche y hermano de la primera actriz, se mostró "absolutamente abochornado" por la exclusión del crítico e indicó que cuando Colubi, en la mañana de ayer, había anunciado a un grupo de personas vinculadas a la representación su decisión de excluir al crítico, él se opuso rotunda' mente a lo que consideré "una monstruosidad".

Alejandro Colubi, de 54 años, presidente de la Asociación de Propietarios de Locales de Teatro y secretario general de los productores dijo a este diario que el crítico Haro Tecglen "es un enemigo del teatro en general y del mío en particular, por lo cual he decidido no invitarle al estreno de esta obra". Para Colubi, "este señor, a quien prácticamente ni conozco, se mostró cutre y rastrero en una crítica contra una obra de Sebastián Junyent representada en mi teatro, al afirmar sin pruebas que un perro que salía a escena había sido drogado". Colubi señaló que "el perro fue comprado en Inglaterra e instalado en un apartamento de 50 metros cuadrados, con vigilancia de veterinarios, que certificaron que no fue nunca drogado. El perro vive ahora magníficamente en un chalé de Puerta de Hierro".

El propietario del teatro Marquina añadió que "en un estreno por invitación se invita a quien se quiere y ese señor es persona no grata en esta casa. No puede entrar". Ante una pregunta sobre si consideraba su decisión acorde con el respeto a la libertad de expresión, Colubi dijo: "Eso es lo único por lo que lucharía hasta el final. El teatro necesita de la crítica, naturalmente constructiva".

Antonio Gala, autor de la obra estrenada anoche, dijo a EL PMS: "No tengo nada que ver con este coño que habéis formado. Soy partidario de los estrenos a taquilla abierta; pero el que invita está en su derecho de invitar a quien desee". El director Miguel Narros suscribió las palabras del autor.

A la salida de la representación, Carmen Alborch, ministra de Cultura, definió lo sucedido como "increíble". "Creía que esas cosas no pasaban" agregó, informa Rosana- Torres. Cristina Alberdi, ministra de Asuntos Sociales, dijo por su parte: "No puedo opinar; no tengo ni idea de cuál es el problema. José María Aznar, líder del PP, señaló: "No sé por qué le han impedido entrar; si tenía entrada, tenían que haberle dejado pasar". Isabel Vilallonga, senadora y portavoz de IU en el Parlamento autónomo, indicó: "Me parece un desafuero, propio de otra época no acorde con la legislación actual. Si además tenía entradas, me parece un, acto ilegal".

Colegas de Eduardo Haro, como Lorenzo López Sancho, crítico teatral del diario ABC repetían que "es intolerable".

Según el crítico teatral de EL PAÍS, "jamás me había sucedido una cosa semejante".

La Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, que ha brindado una ayuda aproximada de cuatro millones de pesetas para el montaje de la obra, así como su apoyo dentro del Festival de Otoño, abordará hoy el asunto en una reunión específica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de septiembre de 1994