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Cartas al director

No se puede jugar a dos Barajas

No es jugar limpio jugar a dos barajas. De ahí que Aranguren critique el que el jefe de una religión sea también jefe del Estado; máxime de una religión cuyo fundador dijo: "mi reino no es de este mundo".Hace unos días, el representante de Naciones Unidas observó que el Vaticano iría a la Conferencia de Población de El Cairo como Estado, no como religión; pues si esa religión es importante, ese Estado es el menor del mundo, y, además, prácticamente irreproducible, por estar compuesto casi sólo de hombres, y encima con voto de castidad.

En España, recordemos que ese doble juego, poco ético, le ha permitido al Gobierno burlar la Constitución en su laicidad, y recibir al Papa con grandes dispendios... como jefe de Estado.-

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