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Entrevista:

"Siempre estoy apostando, soy un tahúr del Manzanares"

Actor, cantante y director de escenaMiguel Bosé inicia el 1 de julio una nueva andadura profesional. Dirige Los bosques de Nix, primera obra teatral de Javier Tomeo, con dramaturgia de Ronald Brouwer y un reparto exquisito, inaugurando el Festival de Teatro Clásico de Mérida y en el teatro romano, un escenario mítico y difícil. Una apuesta especialmente arriesgada tratándose de un novel.

Bosé no se ha desmarcado del tema central del Festival de de Mérida: la mujer en la guerra. Como siempre, de telón de fondo, los textos grecolatinos. En Los bosques de Nix, una producción de Calenda en coproducción con el Festival de Mérida, están Hécuba (María Fernanda d'Ocón), Helena (Ana Marzoa), Clitemnestra (Marisa Paredes), Andrómaca (Mercedes Sampietro), Lisístrata (Beatriz Carvajal), Penélope (Asunción Sánchez)..., así hasta 13 personajes, en un espectáculo en el que, curiosamente, Bosé, aunque no lo confiesa, cobra cero pesetas como honorarios.Pregunta. ¿Qué es lo más importante que hay que saber de Los bosques de Nix?

Respuesta. Que es un cuento, profundamente didáctico, que sucede en un espacio de la memoria donde todo el mundo quiere adentrarse, una vía entre la literatura de siempre y la ciencia-ficción de mañana, algo que sólo es posible en nuestra cabeza.

P. ¿Se siente preparado par afrontar una puesta en escena?

R. Ahora tengo bagaje, estoy preparado..., 20 años de experiencia de espectáculo dan una escuela sobre las espaldas muy rica, mixta y ecléctica, espero que se refleje.

P. Una escuela que puede resultar nueva para sus actores.

R. A veces no entienden por dónde voy, quizá porque es un lenguaje con el cual no estén acostumbrados a dialogar. Por una parte es estimulante y por otra dificultoso. La limitación se da entre cajas, en el espacio, pero no implica limitación en la fantasía, todo lo contrario. En el montaje he intentado que esté todo, ópera, pintura, cómic, música, sueño, literatura, historia, alta costura....

P. Habla del teatro como si fuera el arte más completo.

R. Reúne a todas las demás artes y es de una gran riqueza. Estoy obsesionado con que vuelva a ser un arte de masas. Es necesario para la formación del ser humano, para crecer, para la cultura, para entender muchas cosas..., no hay nada más didáctico. El tipo de catarsis y terapia que se puede producir en el espectador es muy importante, y enseña a escuchar, algo que hemos perdido.

P. ¿Le preocupa que haya gente que sólo sepa de usted que es cantante o actor de cine, e ignoren que ha recibido una sólida formación teatral?

R. No tengo que justificarme por qué hay que dar una información que, aunque esté ahí, no significa nada. Hay quien ha dado muchos más cursos que yo y nunca entenderán nada.

P. ¿En qué ha influido el cineasta y director teatral Patrice Chéreau, con el que ha trabajado, para que usted dirija teatro?

R. Es mi maestro. Cuando trabajo con él siempre pienso 'así es como querría hacer las cosas'; no es casual la fama que tiene, y somos muchos los que pensamos que es el más grande, el más eficaz, le comparemos con Peter Brook, Bob Wilson, Peter Stein o con quien sea.

P. ¿Cuál es su escuela?

R. Soy de esa raza de directores que no conciben que algo se les escape de las manos.

P. Al dirigir a esas 12 griegas de la obra, ¿ha echado mano de sus vivencias familiares, siempre rodeado de mujeres?

R. Pues..., sí..., para Andrómaca lo he hecho.... para Electra también, para Clitemnestra, con Hécuba y con las Mirrinas.... Se han producido referencias muy precisas, y es cierto que los toques de dirección que les doy tienen que ver con emociones compartidas que conozco profundamente.

P. ¿Le van a examinar?

R. Si alguien lo pretende se equivoca. Sé perfectamente que objetividad y la humildad residen en muy pocos, y desconfío de los que no la tienen. Ésta es una ópera prima, y quien no lo juzgue desde ese nivel cometerá el error y no nosotros.

P. ¿Se considera un ave Fénix?

R. Resurjo constantemente del lodo, de las cenizas y la mierda.... lo haré más veces, es deber y regla de estar vivo.

P. ¿Qué relación mantiene con cada una de sus facetas?

R. En todas hay mucho de juego, de acto lúdico; soy un gran jugador, me paso el día apostando y, en el fondo, soy un tahúr del Manzanares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 1994

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