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Mandela completa su Gobierno de Unidad Nacional con nacionalistas y zulúes

Nelson Mandela dedicó ayer su primer día como Presidente de Suráfrica a ultimar la formación de su Gobierno de Unidad Nacional, en el que el líder del Partido de la Libertad Inkatha (IFP), Mangosuthu Buthelezi, ocupará la cartera de Interior. Mandela estrenó despacho en Pretoria, y Fidel Castro fue una de las primeras personas a quienes recibió. El líder cubano vuelve a La Habana después de establecer relaciones diplomáticas con la nueva Suráfrica, a la que siempre brindó su apoyo de forma abierta. Mandela se lo agradece tomando en su favor la primera medida de política internacional.

"La nueva Suráfrica no quería que finalizara la visita aquí del presidente Fidel Castro sin esa decisión", declaró el ministro surafricano de Exteriores, Alfred Nzo, en presencia de su colega cubano, Roberto Robaina."Con pocos países tenemos los vínculos tan fraternales que existen con Suráfrica y tan amplias posibilidades de colaboración en distintos sectores", dijo poco más tarde Fidel Castro. Mucho más explícito fue su hermano y ministro de Defensa, Raúl Castro, durante una ceremonia de homenaje a los combatientes cubanos muertos en África. Según Raúl Castro, si no hubiera sido por Cuito Cuanavale, considerada la batalla definitiva en la guerra de Angola, "tal vez Mandela permanecería preso todavía". Las primeras tropas cubanas llegaron a esa zona de África, en 1975 y las últimas salieron en 1991 después de que Suráfrica reconociese la independencia de Namibia, hasta entonces colonia surafricana.

Gobierno de siete partidos

En el Gobierno de Unidad Nacional sólo van a estar representados tres de los siete partidos con presencia parlamentaria. Mandela hubiera deseado encabezar un Ejecutivo con una más amplia base, pero los afrikáners del Frente de la Libertad prefirieron mantenerse fuera. No obstante, el Congreso Nacional Africano (ANC), el Partido Nacional (NP) y el IFP suman casi el 94% del apoyo popular.

Buthelezi, como ministro de Asuntos Internos, visará las relaciones con las provincias, un asunto muy próximo a los objetivos políticos de su grupo, que ganó las elecciones en Kuazulu-Natal con la promesa de luchar por una mayor autonomía.

Mandela anunció. la semana pasada los 17 ministros del ANC, lo que pilló por sorpresa al líder del NP y vicepresidente ejecutivo del nuevo Gabinete, Frederick W. de Klerk, y a Buthelezi. Ambos esperaban haber sido consultados sobre la composición del Gobierno.

Una fuente allegada a De Klerk manifestó que las discusiones sobre la composición del Ejecutivo habían durado casi hasta última hora y que el principal punto de debate era dar una mayor presencia al Partido Nacional en los ministerios que tienen que ver con la seguridad (Defensa, Policía y Justicia), aunque fuera en puestos de segunda responsabilidad. El presidente había concedido la pasada semana una de esas carteras al NP, pero fue desautorizado por la ejecutiva del ANC para furibunda irritación de De Klerk, y el viernes quedó claro que el ANC no iba a permitir ningún titular de otro partido en tales ministerios.

Una de las sorpresas del nuevo Ejecutivo ha sido la designación como ministra adjunta de Artes, Cultura y Ciencia de la ex esposa del presidente, Winnie Mandela, presidenta de la Liga de Mujeres del ANC.

El ANC, como es natural, se ha reservado las carteras más relevantes y ha puesto en manos del antiguo sindicalista Jay Naidoo la misión de poner en práctica el Programa de Reconstrucción y Desarrollo (RDP) con el que Mandela quiere elevar la calidad de vida de las masas negras surafricanas. Suráfrica tiene un nivel oficial de paro del 40%, la mitad de la población es funcionalmente analfabeta, millones carecen de algo que pueda remotamente calificarse de vivienda y dos tercios de la población no tiene electricidad. El RDP es la piedra angular del Gobierno de Unidad Nacional con su objetivo de crear 2,5 millones de empleos en 10 años, y en un lustro un millón de viviendas y llevar agua y luz a 2,5 millones de familias, además de abordar la entrega de tierra a los negros, cuya propiedad hasta ahora tenían prohibida y dar calidad a una enseñanza socavada por la pobreza de recursos.

Mandela almorzó con el rey zulú Goodwill Zwelithini, quien por la tarde asistió en Pietermaritzburg, como invitado de honor, a la apertura del Parlamento provincial de Kuazulu-Natal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de mayo de 1994

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