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La cadena perpetua a Touvier abre paso al juicio contra otro ex colaboracionista

Francia cerró el martes el penúltimo capítulo de la depuración posbélica. La cárcel a perpetuidad impuesta a Paul Touvier, de 79 años, primer francés condenado por un crimen contra la humanidad cometido medio siglo atrás, no pondrá todavía fin a la asunción de los años de colaboración con el nazismo. Queda ahora Maurice Papon, de 84 años, procesado hace 11 años por la deportación de 1.690 judíos franceses hacia los campos de exterminio hitlerianos, y eternamente pendiente de juicio. El olvido y la reconciliación demandados por el presidente François Mitterrand aún no son posibles.El caso Touvier ha sido un incómodo recordatorio para la sociedad francesa. Durante las 23 sesiones de juicio, el impasible Paul Touvier, ha removido la resaca de la Francia ultraconservadora y antisemita que, desde el caso Dreyfuss a finales del siglo pasado asoma periódicamente a la Historia.

El proceso ha sido incómodo, pero su final ha sido generalmente asumido como correcto. El jurado del tribunal de Versalles hizo lo que se esperaba de él cuando consideró probada la participación de Touvier en el fusilamiento de siete judíos en Rillieux-la-Pape (cercanías de Lyón) el 29 de junio de 1944.

Fue una represalia por un atentado de la Resistencia, contr ciudadanos inocentes, elegidos por su raza entre muchos otros presos. En opinión del jurado, aquel hecho se enmarcó en una política de exterminio contra los judíos. Crimen contra la humanidad, pues, y sin atenuantes.

La sentencia podría parecer demasiado severa, en comparación con las impuestas en Núremberg. El abogado de Touvier, Jacques Trémolet de Villiers, se encargó de recordarlo en su alegato final: "Baldur von Shirach [oficial de las SS] fue juzgado en Núremberg por el asesinato de 50.000 judíos, y condenado a 20 años de reclusión. 20 años por 50.000 judíos. ¿Cadena perpetua [para Touvier] por siete judíos? ¿Pero en qué mundo vivimos?". Trémolet, tan ultraderechista y antisemita como su cliente anunció ayer su intención de recurrir la sentencia ante el Tribunal de Casación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 1994