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La Sociedad de Estudios Vascos cumple 75 años sin abandonar el pluralismo político

La Academia Vasca de la Lengua celebrará un congreso sobre el euskera unificado

Intelectuales y políticos impulsaron en 1918 la creación de la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza para buscar una salida a la frustración de las expectativas autonomistas fracasadas. En su estructura convivían entonces carlistas navarros, monárquicos, liberales, republicanos, nacionalistas y socialistas, y sus objetivos eran conseguir la autonomía y la creación de una Universidad vasca. Alcanzadas las metas fundacionales, Eusko Ikaskuntza celebra este año su 75º aniversario en el intento de convertirse en el punto de encuentro de la comunidad científica vasca, desvinculada de la Administración pública y fiel al pluralismo político que marcó sus orígenes.

La Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, la primera meta alcanzada por la Sociedad de Estudios Vascos, inició ayer en Oñati (Guipúzcoa) los actos conmemorativos del 75 aniversario de su creación, que culminará en 1994 con un congreso sobre el euskera unificado.En ella participan actualmente más de 2. 100 socios. Sus responsables destacan que entre sus filas "se mantiene el pluralismo de la preguerra, que se funda en la coincidencia de que determinados valores culturales de nuestra comunidad deben ser preservados".

"La Sociedad de Estudios Vascos ha sufrido una apolitización que no es buena", dice Gregorio Monreal, presidente de la sociedad. "Hemos perdido sensibilidad para los grandes problemas de la comunidad, tendríamos que recuperar la pasión por las cuestiones colectivas, por encima de los partidos políticos, de una forma más distante y autónoma".

El profesor Joseba Agirreakuenaga, vicepresidente de Eusko lkaskuntza, resume el papel de los centros de reflexión científica en la sociedades avanzadas, que ya disponen de una desarrollada estructura universitaria.

Libertad civil

Agirreazkuenaga precisa que Eusko lkaskuntza "no pretende ni sustituir, ni reemplazar ni ordenar". Y subraya cual es el papel de la veterana sociedad en este momento: "Desde la libertad civil y aplicando hasta el extremo el principio de subsidiaridad, en un plano de igualdad y pluralismo, trata de reunir a las personas y entidades para trabajar en pro de la cultura vasca, de una manera eficaz y articulada". La articulación de la comunidad científica vasca es una de las máximas preocupaciones de Eusko Ikaskuntza. Un equipo de sociólogos se encuentra realizando en estos momentos un inventario sobre las actividades que realizan en todos los centros públicos y privados. No es el único reto pendiente.El próximo mes de diciembre la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza abordará en un congreso su relación con el sistema educativo. "El congreso aspira a ofrecer sugerencias a los poderes públicos para que las consideren en sus políticas".

Y por encima del trabajo concreto de cada una de las secciones, la necesidad de entrar en contacto con la comunidad científica internacional, a través de la edición en inglés de la más prestigiosa de sus publicaciones, la Revista Internacional de Estudios Vascos, que dirige el antropólogo e historiador Julio Caro Baroja. Para todo ello Eusko lkaskuntza reclama desde hace años un mayor apoyo económico. "Nuestras actividades y las investigaciones científicas necesitan un apoyo financiero", añade el profesor Agirreazkuenaga. "Somos conscientes de que el voluntarismo y altruismo que desplegamos los socios y gestores actuales tiene también un límite".

La creación de la Euskaltzaindia, la Academia de la Lengua Vasca, fue la primera meta de la Sociedad de Estudios Vascos que vio la luz. Un año después del congreso constituyente de Eusko lkaskuntza, las diputaciones vascas y navarra aprobaron los estatutos de la Academia de la Lengua Vasca. "La historia de la Academia y de la propia lengua vasca está marcada por el congreso sobre la unificación lingüística, celebrado en 1968", dice el vicesecretario de Euskaltzaindia, José Luis Lizundia.

"En estos 25 años el euskera ha alcanzado el rango oficial, ha llegado a la enseñanza y a los medios de comunicación. El esfuerzo de normalización de la lengua es una tarea de enormes dimensiones. Una lengua sin reconocimiento oficial difícilmente puede subsistir, es una condición necesaria pero insuficiente. Es imprescindible completarla con el proceso de normalización".

Los académicos trabajan en varias comisiones de investigación, que abarcan desde la dialectología, la onomástica y la gramática a la literatura. Pero la edición del Diccionario General Vasco -dirigido hasta su muerte por KoIdo Mitxelena- es, junto a la elaboración de la Gramática Normativa y el Atlas Lingüístico Vasco, el proyecto más ambicioso que tiene Euskaltzaindia. Con siete tomos ya concluidos, el proyecto del diccionario está ahora bajo la dirección de lbon Sarasola.

Euskaltzaindia ha convocado para su 75 aniversario un congreso sobre el euskera unificado, que se celebrará en octubre de 1994.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 1993