El derecho
La cifra de alumnos que en Cataluña reclaman la enseñanza en castellano varía según dé los datos la coordinadora de padres o el Departamento de Enseñanza. Según los primeros, hay unos 150 estudiantes que desean estudiar en castellano; el número se reduce a 30, en Salou, según Enseñanza. Pero la cantidad no es importante porque lo que está en juego es si la ley garantiza o no el derecho individual a la Enseñanza en castellano.
Los padres interpretan que ese derecho lo garantizan la Constitución y el Estatuto de Autonorma. El Departamento de Enseñanza opina lo contrario y afirma que los residentes en Cataluña tienen el derecho de aprender castellano, pero no de estudiar en castellano.
En un escrito, el Defensor del Pueblo da la razón a la Generalitat: "El Tribunal Constitucional afirma que ni siquiera el artículo 27 de la Constitución (...) conduce a concluir que asiste a los padres el derecho a que sus hijos reciban educación en la lengua que ellos prefieren y en el centro docente público que ellos elijan". Se apoya en la setencia 27/1968 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sin embargo la ley de Normalización Lingüística es taxativa. Su artículo 14.2 afirma: "Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, sea ésta el catalán o el castellano. La Administración debe garantizar este derecho y poner los medios necesarios para hacerlo efectivo. Los padres o tutores pueden ejercerlo en nombre de sus hijos, instando a que se aplique".


























































