Catedráticos europeos defienden el estudio de las lenguas clásicas
El latín y el griego deben permanecer en la formación básica del ciudadano europeo; pero no porque así lo indique la tradición, sino porque, a través de los siglos, han dado muestras de profunda fecundidad. Con esa suerte de premisa sustancial se inició ayer, en el Instituto Lope de Vega de Madrid, la II Conferencia Anual Euroclassica. El encuentro, en el que participan 300 profesores y alumnos de 20 países, pretende llamar la atención sobre el retroceso en la enseñanza de las lenguas clásicas y busca encontrar nuevos planteamientos para un mejor entendimiento del mundo clásico.
La reunión fue inaugurada por John Torley, presidente de Euroclassica, quien delineó los próximos objetivos: incorporar a los estudiosos de la Europa del Este, programar actividades interuniversitarias y potenciar un órgano de difusión.
El catedrático de Filología Latina de la Universidad de Barcelona José Luis Vidal abrió el foro académico, con la ponencia Eneas en París.


























































