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CARTAS AL DIRECTOR

Somos dos vecinos

de Madrid que, hasta en tanto no solucionemos la búsqueda de piso, seguimos viviendo en los domicilios paternos, ella en el distrito de Salamanca y yo en el de Vallecas. Ella vive en la primera planta y debajo tiene un bar con música (pub), el cual funciona ininterrumpidamente 19 horas al día. Diecinueve horas de música a gran, volumen, ruidos de aire acondicionado, gritos, jaleo, etcétera. Yo vivo también en una primera planta y tengo debajo el almacén del bar de enfrente, que utiliza como puerta un cierre metálico que suben y bajan cada 10 minutos aproximadamente a lo largo de 18 horas al día.Ella ha denunciado al Ayuntamiento repetidas veces la anómala situación sin que haya obtenido respuesta alguna. Yo vengo, igualmente, denunciando mi padecimiento desde hace más de cinco años, de Barranco a Álvarez del Manzano, habiendo obtenido la misma nula respuesta.

En ambos casos los locales han funcionado o funcionan sin licencia municipal, y tanto en un caso como en el otro se está infringiendo el Reglamento de actividades, molestas, insalubres, nocivas y peligrosas. Tanto ella como yo sufrimos insomnio como consecuencia de los ruidos, estrépitos y vibraciones que soportamos, y siendo conscientes de que son muchos los madrileños que padecen similares molestias y se encuentran igualmente desprotegidos por la Administración local, queremos que sirva la presente carta como recordatorio a los responsables municipales de que somos muchos los vecinos que no estamos dispuestos a ser la capital europea del ruido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de agosto de 1993