El Congreso aprueba la compra de la colección Thyssen tras un duro debate

La oposición critica la oscuridad de las negociaciones para adquirir los 775 cuadros

El ministro de Cultura, Jordi Solé Tura, aguantó ayer en la Diputación Permanente del Congreso una dura sucesión de críticas por la "acumulación de inexplicables opacidades" en la compra de la colección Thyssen, según dijo el portavoz del PP. Este partido, sin embargo, apoyó al PSOE para convalidar el decreto-ley de compra de los cuadros, junto al CDS. Votaron encontra Izquierda Unida y Convergència i Unió, que dudaron de la legalidad del acuerdo de adquisición firmado el lunes en el palacio de Villahermosa de Madrid, sede de la mayoría de las 775 obras de arte.

Lo que se presentaba como un rutinario trámite parlamentario fue utilizado por los grupos de la oposición para criticar la falta de transparencia gubernamental. "La urgencia es para aprovechar la última mayoría absoluta", dijo el portavoz de Izquierda Unida, Ramón Espasa, quien al iniciarse el debate propuso el aplazamiento de la convalidación del decreto-ley hasta poder leer el contenido del acuerdo. Esta petición, que fue apoyada por el PP y CiU, fue rechazada por la mayoría socialista.Otra "propuesta constructiva" del PP, según la definió su portavoz, Gabriel Cisneros, para que el decreto-ley convalidado ayer se tramite como proyecto de ley, también fue rechazada, lo que motivó un airado fin de la sesión, con la diputada del PP Celia Villalobos exclamando: "¡Este es el cambio del cambio!". Cisneros dijo que plantearán su propuesta en la próxima legislatura.

La consulta final sobre el decreto-ley fue de 33 votos a favor, 4 en contra y ninguna abstención, resultado por el que se felicitó Solé Tura, quien calificó de absurdas algunas de las argumentaciones contra el acuerdo de los portavoces de IU y CiU, Espasa y Miquel Roca. Este último expresó sus dudas "sobre si se está actuando dentro de la legalidad" y pidió el reparto de documentos. Ramón Espasa fue más lejos y pidió que se leyese en la sala el acuerdo, de más de 500 páginas, lo que fue desestimado por el presidente, Félix Pons.

Derecho inglés

Roca llegó a criticar "el sometimiento [del acuerdo] exclusivamente al derecho de una potencia extranjera", en referencia al derecho inglés. Esto le pareció absurdo a Solé Tura, que recordó a los periodistas cómo el inglés es el derecho común en los procesos internacionales por su flexibilidad, y subrayó que se basa en el acuerdo entre las partes. "Si dependiese de Roca este acuerdo no se habría hecho", dijo Solé Tura. "Votó en contra entonces [sobre el contrato de alquiler] y ahora. Él sabe por qué; que lo explique". Respecto a las dudas de Roca sobre la constitucionalidad del acuerdo, el ministro dijo: "A un jurista como Roca, ¿cómo se le puede ocurrir una cosa así?".

El portavoz de IU afirmó que la colección hubiese podido ser comprada a mitad de precio, opinión que Solé Tura calificó como producto de la pura ignorancia. A Espasa le pareció también criticable el hecho de que "con mil pesetas de cada español se pague a paraísos fiscales", en referencia a los 44. 100 millones que paga el Estado español a los representantes del barón, Favorita Trustees, con sede en las islas Bermudas. El portavoz de IU se quejó de la respuesta que el día anterior recibió su grupo tras interesarse en el Ministerio de Cultura por el contenido del complejo y voluminoso acuerdo firmado el lunes. "Se nos dijo que no se podía dar por la existencia de cláusulas suspensivas", dijo, "una de ellas, la tramitación en esta cámara".

Gabriel Cisneros, del PP, deploró que una reunión parlamentaria que podría haber sido casi una fiesta hubiese llegado a tales niveles de antagonismo. "La sustracción de información imprescindible nos impide saber esas condiciones de urgencia y necesidad", dijo. Pero apeló a la relevancia de la compra para explicar el voto favorable de su grupo. El portavoz del CDS, José Ramón Caso, también se mostró preocupado por la limitada información pero expresó su confianza en un acuerdo participado por los Ministerios de Economía y Cultura y el aval del Consejo de Estado. "Los antecedentes que poseemos nos ayudan a superar estas dudas en base a la excepcionalidad de poder adquirir esta colección importantísima", dijo.

Sobre la urgencia con que se ha obrado, que también fue criticada por Roca, Solé Tura reiteró al final de la sesión la importancia que ha tenido el no haber cambiado de interlocutor, en referencia al barón Thyssen.

"Si el barón no hubiese estado, no sé lo que habría podido pasar", dijo, y añadió que en el caso desgraciado de que se hubiera producido la desaparición del barón, los herederos podrían haber decidido otras cosas, entre ellas el desmembramiento de la colección.

El acuerdo de Alexander

Respecto a las dudas planteadas ayer en la Diputación Permanente por Izquierda Unida sobre la minoría de edad según el derecho suizo del hijo menor del barón Thyssen, Alexander, de 18 años, lo que impide su firma, Solé Tura señaló como "probabilidad casi imposible" cualquier reclamación por su parte. Y explicó que el menor tiene garantizada su legítima según los pactos testamentarios que se han rehecho y que han preacordado y firmarán los cuatro restantes herederos, Carmen Cervera, Heini hijo, Francesca y Lorne.Solé Tura indicó que en el hipotético caso de que Alexander actuase cobraría menos, por lo que tal posibilidad sería remota, y tendría además que actuar en tantas sedes intermedias que nunca podría traspasar las "infinitas garantías" que aseguran la propiedad a la Fundación Thyssen, presidida por el ministro tras la modificación de los estatutos y con ocho patronos del Estado y cuatro de la familia Thyssen.

El ministro de Cultura también explicó ayer las condiciones de pago de los 42.277 millones de pesetas que faltan por pagar del total de 44. 100 que le cuesta a España la colección. Tras la convalidación en el Congreso, del decreto-ley, "el Estado paga el primer plazo [8.455 millones de pesetas] y el resto lo paga la fundación de golpe", dijo.

Añadió que se está negociando con una entidad bancaria la cantidad del préstamo, "con Argentaria o con quien sea", con unos intereses al mínimo coste posible. El reembolso de dicho préstamo, que será abonado en cuatro anualidades, será financiado con dinero que la propia fundación reciba de Cultura con cargo a los créditos de los Presupuestos Generales del Estado para 1994, 1995, 1996 y 1997.

Solé Tura negó que en el Ministerio de Cultura se tratase de ocultar información sobre las negociaciones y calificó de "pequeño malentendido o problema de tiempo" la queja de Izquierda Unida acerca de la negativa del ministerio a facilitarle información al grupo político el día anterior. "Yo estaba ausente, el convenio estaba prácticamente acabándose de encuadernar y dijimos que lo traeríamos hoy [por ayer] aquí", dijo Solé Tura en la Diputación Permanente. "Y está a su disposición, en inglés y en español, con algunas de las documentaciones anexas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 23 de junio de 1993.

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