Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco ermitas románicas serán voladas para dar paso al pantano de Rialb

Los responsables políticos restan importancia histórica a los monumentos

Si la Generalitat de Cataluña no rectifica, cinco ermitas románicas (Sant Martí de la Clua, Santa Eulàlia de Pomanyons, Mare de Déu de Quella, Santa Maria de Campabadal y Santa Maria de Bassella) y otros monumentos afectados por el futuro pantano de Rialb (Lérida) serán dinamitados antes de que las aguas los cubran en 1995. Mientras amantes del arte y estudiosos exigen que se salven estos monumentos, los responsables políticos minusvaloran su importancia y consideran que es prioritario invertir en la restauración de otros edificios de la misma época que ofrecen mayor rentabilidad cultural.

MÁS INFORMACIÓN

Está previsto volar enteras las poblaciones de Tiurana, Miralpeix, Bassella, Aguilar y Castellnou para evitar que sus ruinas alienten la mirada de los nostálgicos cuando reaparezcan al bajar el nivel de las aguas de la que será la mayor presa de Cataluña.Los responsables políticos del proyecto de Rialb (el Ministerio de Obras Públicas y Transportes -MOPT-, la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Generalitat de Cataluña) restan dramatismo a la acción de dinamitar unos edificios que para casi nadie tienen valor. Además de las razones sentimentales, las que pueden crearse cuando asome la torre de una iglesia sobre el nivel del agua, los técnicos aducen otras de seguridad: evitar accidentes a los que practiquen deportes acuáticos -como ocurre en otros embalses- e impedir que se conviertan en trampas mortales para los aficionados al submarinismo.

Sin embargo, el hecho de que entre las edificaciones afectadas se encuentren las cinco ermitas románicas, de incuestionable valor artístico e histórico, ha levantado protestas entre algunos amantes del arte, que tratan desesperadamente de salvar lo que hasta ahora parece insalvable: el llamado románico de Rialb.

Según Núria de Dalmases, profesora de Arte de la Universidad de Barcelona y coautora de la Història de l'Art Catalá, "estos valles son una muestra importante de la evolución de los diferentes maestros románicos que han trabajado en ellos". Y añade: "El valor cultural, artístico e histórico de este románico rural catalán es considerable y lo que se debe hacer es trasladarlo".

Defensa

Josep Tarrats, de 46 años, mantiene desde Badalona una lucha personal -cartas a la Generalitat, a la prensa, al ministro de Obras; Públicas, José Borrell, y reparto de octavillas y conferencias- en defensa de las ermitas que sean "razonablemente salvables". "Tanto Eduard Carbonell, director de Patrimonio Cultural de la Generalitat, como Joan Cabestany, presidente de los Amigos del Arte Románico, declararon públicamente en diciembre que las iglesias carecen de valor arquitectónico y no están incluidas en el catálogo de la Generalitat", explica Tarrats. "Añadieron que no había dinero y que técnicamente su traslado es inviable".Tarrats pudo hablar personalmente con José Borrell, quien, más tarde, por escrito le comunicó la existencia por ley del 1% del coste de la obra hidráulica -90 millones de los 9.000 millones presupuestados para actuaciones culturales "siempre que quien lo solicite sea una institución". "Sin embargo", afirma Tarrats, en la misma reunión "Carbonell negó que existiera ese 1% y declaró que no iban a hacer nada en Rialb".

El director general, tras un estudio encargado en abril de este año por su departamento, rectificó en parte y dijo: "De todas las ermitas amenazadas por las aguas, hay dos que quizás se podrían trasladar: Sant Martí de la Clua y Santa Eulália de Pomanyons. El resto no son salvables. Hemos pedido el 1% del presupuesto del pantano al MOPT para sufragar los gastos y estamos estudiando cuánto costaría el traslado según la fábrica con que están construidas: si son de argamasa o de piedras pequeñas no será factible".

Corral de cabras

La capilla románica de Sant Martí de la Clua, del siglo XI, presenta una sola nave con dos arcos, ábside y ventana cruciforme. Se encuentra casi oculta por la maleza y sirve de corral para las cabras, pero su estado de conservación es bueno. Está construida con grandes piedras. Santa Eulàlia de Pomanyons, en la Baronia de Rialb, tiene también una sola nave con un ábside. Su estado es bueno. Está construida con piedra pequeña.Una de las que están irremisiblemente condenadas a saltar por los aires es la iglesia parroquial de Santa Maria de Bassella. De una sola nave, tiene un ábside rectangular prerrománico y un bello pórtico cubierto. En buen estado de conservación, aún se celebran en ella misas y dispone de un cementerio anexo.

"¿Hasta qué punto", añade Carbonell, que, paradójicamente, es un estudioso del románico catalán, "puede ser rentable rescatar de las aguas unas ermitas en mal estado de conservación cuando en Cataluña hay cerca de 3.000 monumentos románicos censados y muchos están necesitados de restauración?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 1993