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ECOLOGÍA

Japón pide el fin de la política que considera "sagradas" a las ballenas

Japón criticó ayer la postura internacional de impedir la captura de ballenas con fines comerciales y pidió que se deroguen las leyes que las protegen como animales "sagrados".

Esta petición fue expuesta por el subdirector de la Oficina de Pesca, Kazuo Shima, en Kioto, donde hoy comienza la asamblea general de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que durará cuatro días.

La convención se inicia en medio de una gran polémica internacional ante la petición de países como Noruega y Japón para poner fin a la moratoria que prohibe la caza de ballenas, tras siete años de veda. Francia ha propuesto la creación de un santuario en la Antártida para estos cetáceos, por debajo de los 40 grados de latitud, que complete el tratado de protección del continente helado firmado en 1991. En esta zona antártica es donde prácticamente todas las ballenas se alimentan de krill (un pequeño crustáceo) durante el verano. A ello se opone rotundamente Japón, alegando fines "de investigación" para su captura.

Espaíla, según afirmó Rafael Conde, director general de Recursos Pesqueros, antes de partir para Japón, también defenderá el mantenimiento de la moratoria y estudiará la propuesta del "santuario".

"Debemos librarnos de los movimientos ecologistas orientados a Occidente", afirmó el japonés Shima, quien apeló a una explotación racional de los recursos naturales y agregó que Japón tiene la responsabilidad de clarificar la realidad mediante investigaciones científicas. "Tendremos que considerar seriamente nuestra relación con la CBI, si la comisión acepta la propuesta de un refugio en la Antártida", añadió.

Protesta ante la embajada

Ayer, un grupo de manifestantes, convocados por la Asociación Ecologista de Defensa de la Naturaleza (Aedenat), se manifestaron ante la Embajada de Japón en Madrid, para exigir la continuidad de la moratoria en la caza de ballenas.Según Carmen Cruz, portavoz de la asociación ecologista, "es muy osado decir, tal como afirman Japón y Noruega -que defenderán el fin de la moratoria en la convención-, que el ritmo de reproducción que están alcanzando las ballenas permite poner fin a la prohibición de capturarlas".

Aedenat aprueba la creación de un "santuario de ballenas" en toda su área de alimentación y reproducción del hemisferio sur y pide a los ciudadanos que dejen de comprar todo tipo de productos de los dos países partidarios de reanudar su captura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de mayo de 1993