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GUERRA EN LOS BALCANES

Las facciones bosnias rehusan firmar el plan de paz

Los mediadores internacionales en la Conferencia de Paz de Ginebra sobre Yugoslavia -Cyrus Vance, en reprentación de la ONU, y David Owen, en la de la Comunidad Europea (CE)- anunciaron ayer que recurrirán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que adopte "una decisión final" en el conflicto, después de que dos de las facciones en lucha en Bosnia-Herzegovina rehusasen firmar el plan de paz. El plan sólo fue firmado por los croatas, pero los musulmanes y los serbios plantearon reservas sobre partes fundamentales del mismo.

Vance y Owen viajarán, probablemente mañana, a Nueva York para mantener el miércoles conversaciones con el Consejo de Seguridad antes de su reunión para debatir la situación en Bosnia, y con el secretario de Defensa norteamericano, Warren Christopher.En la reunión mantenida ayer en Ginebra por las partes implicadas, tan sólo el líder de los croatas bosnios, Mate Boban, firmó la totalidad del plan de paz. El primer ministro de Bosnia, el croata Mile Ahmadzic, afirmó que presionará a esa república, cuyo presidente es el musulmán Alia Izetbegovic, para que haga lo mismo.

Precisamente Izetbegovic, en representación de los musulmanes bosnios, se negó a firmar el mapa que refleja la división de Bosnia en 10 provincias, lo mismo que el representante de los serbios bosnios, Radovan Karadzic.

El plan de paz consta de tres documentos, uno referente al marco constitucional que garantiza la soberanía e integridad territorial de Bosnia, otro con el mapa de división de la república en 10 provincias, y un tercero que contiene el reglamento militar para la pacificación del territorio. Karadzic firmó el primero y el tercer documento, e Izetbegovic, sólo el primero.

El presidente bosnio dijo que rechazó la división provincial "porque reconoce y legaliza la limpieza étnica". Además subrayó que no podía aceptar la división de Bosnia en 10 provincias porque ese trazado impedirá a casi un millón de refugiados volver a sus hogares.

No fue el único revés que Owen y Vance recibieron ayer. El presidente de Yugoslavia, Dobrica Cosic, y de Serbia, Slobodan Milosevic, rechazaron su invitación de acudir a Ginebra para reunirse con el presidente de Croacia, Franjo Tudjmnan. El portavoz del presidente Cosic, Dragoslav Rancic, no explicó las razones por las que el presidente yugoslavo, cuya dimisión incondicional exigen los ultranacionalistas, no aprovechó la ocasión para intentar buscar una solución negociada al conflicto en Krajina.

Sin esperar los resultados de la reunión de Ginebra, el comandate del Ejército serbio en Bosnia, general Ratko Mladic, dijo que la guerra continuará: 'Tos serbios deben unir todas sus fuerzas para defenderse de la agresión y alcanzar todas sus metas". El objetivo serbio es crear un Estado dentro de Bosnia-Herzegovina; el objetivo musulmán es recuperar el territorio bajo control serbio y croata. "No hay manera de terminar esta guerra con las negociaciones... Estamos luchando por la libertad y no por la paz. Nuestro objetivo es la liberación de toda Bosnia-Herzegovia", aseguró el comandante de las fuerzas musulmanas, Sefer Halilovic.

Los jefes militares no quieren paz. Los dirigentes políticos evaden los acuerdos para alcanzar la paz. Como primera consecuencia del fracaso de Ginebra, los bombardeos sobre Sarajevo se intensificaron ayer, causando la muerte a diez civiles. Los combates continuaron ayer en Bosnia oriental, entre serbios y musulmanes, y en Bosnia central, entre musulmanes y croatas.

Mientras, en Davos (Suiza), el ministro de Defensa alemán Volker Reuhe, pedía ayer que se levante el embargo de la ONU que impide la venta de armas a los musulmanes bosnios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de enero de 1993

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