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GUERRA EN LOS BALCANES

España ordena a su portaaviones que esté listo para viajar al Adriático

MIGUEL GONZÁLEZ El Ministerio de Defensa ha dado orden de acelerar y, en parte, aplazar los trabajos de mantenimiento del único portaaviones de que dispone la Armada española, el Príncipe de Asturias, para que pueda zarpar en cualquier momento hacia el mar Adriático, desde donde prestaría apoyo a las tropas desplegadas en la antigua Yugoslavia.

El portaaviones inició a mediados de enero pasado, en la base naval de Rota, su Período de Inmovilización Programado (PIP), durante el cual debían realizarse los trabajos habituales de mantenimiento, que estaba previsto se prolongasen hasta entrado el mes de marzo. Sin embargo, el ministro de Defensa, Julián García Vargas, aseguró ayer que el buque está ya "dispuesto para zarpar" en cuanto lo decida el Gobierno.

Tanto el Reino Unido como Francia han enviado al Adriático sendos portaviones, el Ark Royal y el Clemenceau respectivamente, después de que cascos azules de ambos países murieran en enfrentamientos en Bosnia y Croacia. No obstante, García Vargas señaló que actualmente hay una "presencia aeronaval suficiente en la zona", por lo que de momento España no tiene previsto enviar su portaaviones, aunque no descartó que pueda hacerlo en el futuro.

Tanto el portaaviones británico como el francés llevan helicópteros, que servirían para evacuar a los cascos azules si la situación bélica se agravara. Sin embargo, lógicamente, el Ark Royal y el Clemenceau darían prior idad a la evacuación de sus propias tropas y sólo en segundo término sacarían a las españolas. De momento, el Gobierno español ha reforzado su contingente en Bosnia con el envío de 30 legionarios de operaciones especiales y otros 70 hombres para relevar a los que disfrutan de permiso. El batallón español también ha recibido Blindados Medios de Ruedas (BMR) dotados con cañones de 90 milímetros, de potencia de fuego muy superior a los cañones de 25 milímetros con que contaba hasta ahora; así como morteros medios, ametralladoras de grueso calibre y abundante munición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de enero de 1993